
Hay tesoros que uno tiene delante y no sabe. En Mataró, uno de ellos está dentro de la Basílica Parroquial de Santa María: el Conjunto barroco de los Dolors, considerado uno de los espacios más importantes del barroco catalán y declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Lo interesante es que conserva su configuración original, con cerca de tres siglos de historia a cuestas.
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Las fechas no son del todo unánimes, pero el grueso de la decoración se realizó entre 1722 y 1737. Algunas fuentes hablan de un inicio antes de la Guerra de Sucesión, con el coro terminado en 1744; otras sitúan el arranque en 1698 y el cierre en 1708. La autoría se atribuye al taller de Antoni Viladomat i Manalt (1678-1755), considerado el mejor pintor catalán de la primera mitad del siglo XVIII y una de las figuras clave del barroco en Cataluña.
El conjunto se divide en cuatro estancias. La Capilla de los Dolores tiene seis grandes telas en las paredes laterales dedicadas a estaciones del Vía Crucis, mezcladas con escenas de la corona dolorosa. La Sala de Juntas, de planta octogonal y rodeada de pintura con representaciones de apóstoles y evangelistas, es la que se ha ganado el apodo de "la Capilla Sixtina de Mataró"; allí se reunía la Congregación de los Dolores, fundada en 1693 con más de 300 congregantes, que mantuvo su esplendor hasta 1835. Esta sala está un piso por encima de la capilla, y desde ella se accede a la talla de la Virgen y al Cristo yaciente sobre el altar, este último obra de Joan Vila, mientras que la imagen de la virgen fue rehecha en 1845. En el sótano queda la cripta, con inscripciones y lápidas de la época, aunque sin restos humanos. La cuarta estancia es la sacristía.
El marco arquitectónico también tiene su miga. El edificio barroco de la iglesia fue proyectado por el italiano Ercole Turelli, que a partir de 1675 amplió un templo anterior, románico del siglo XI, levantado sobre lo que antes fue un templo romano. Dentro destacan el retablo barroco del Rosario, de finales del siglo XVII, y la capilla de las santas Juliana y Semproniana, con pinturas de Miquel Massot (1883-1968). En 2015 se llevó a cabo una restauración del conjunto.
Para verlo por dentro hay que apuntarse a las visitas guiadas, que reanudan el sábado 19 de septiembre y continúan los sábados 17 de octubre y 14 de noviembre, siempre a las 11:00 h. Duran aproximadamente una hora y cuarto y cuestan 10 euros por persona más gastos de gestión, con entrada gratuita para menores de 12 años. La reserva es obligatoria y se paga por adelantado escribiendo a reserves.museuarxiu@gmail.com. También hay visitas concertadas para grupos de hasta 25 personas por 75 euros y modalidades para centros educativos. El recorrido incluye la capilla, la sala de juntas, la cripta y la sacristía, donde se proyecta un breve documental sobre la restauración del conjunto, y el punto de encuentro es la puerta de la basílica. El Museo Archivo de Santa Maria está en el Carrer de Beata Maria, 3, y la Basílica de Santa Maria, en el Carrer Sant Francesc d'Assís, 25.
Fecha de publicación
3 de septiembre de 2026
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