La Orquestra Simfònica Sant Cugat celebró este domingo su trigésimo quinto aniversario con una lectura de la Novena Sinfonía de Beethoven en la Sala Gran del Kursaal de Manresa, en el Passeig de Pere III, 35. La orquesta, fundada en 1990 y con más de quinientos conciertos a sus espaldas, eligió el Espai d'Arts Escèniques para una cita que combinó el gran clásico con un homenaje muy local.
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El programa no se limitó a Beethoven. La primera parte estuvo dedicada a la soprano catalana Conxita Badia (1897-1975), una de las mejores intérpretes hispanohablantes de canción artística del siglo XX, alumna de Granados, Casals y Falla y catedrática de canto en el Conservatorio Municipal de Barcelona. Se interpretó una selección de canciones del ciclo 'La rosa als llavis', de Eduard Toldrà, y se estrenó el arranjo para soprano y orquesta de 'Memòries de Conxita', realizado por el propio director. La segunda parte cerró con la Novena, basada en el poema de Schiller y con la 'Oda a l'Alegria' como himno universal de fraternidad, unión, libertad y esperanza.
Al frente estuvo Salvador Brotons i Soler (Barcelona, 17 de julio de 1959), compositor y director que también es flautista y profesor universitario. Su currículum da para mucho: fue primer flauta del Gran Teatro del Liceo entre 1977 y 1985 y de la Orquestra Ciutat de Barcelona entre 1981 y 1985, ganó el Premio de Composición de la Orquesta Nacional de España en 1977 y el Premio Ciudad de Barcelona en 1983, obtuvo una beca Fulbright y un doctorado en música por la Florida State University en 1985, y ha compuesto más de ciento cincuenta obras.
El reparto vocal reunió a cuatro solistas —Ulrike Haller, soprano; Anaïs Masllorens, contralto; Marc Sala, tenor; y Joan Garcia, barítono— y a dos coros: el Quòdlibet Grup Coral, dirigido por Albert Santiago, y el Orfeó Manresà, dirigido por Xavier Pagès. La combinación de solistas, coros y orquesta es lo que hace que la Novena suene como debe, y aquí se juntaron los dos coros para dar respuesta a esa exigencia.
Las entradas costaban 25 euros, con 22 para mayores de 65 años, 15 para menores de 30 y para quien presentara el Carnet Galliner, y 12 para menores de 12 años. Se vendían en las taquillas del Kursaal, abiertas de lunes a sábado de 10:00 a 13:00 y de 18:00 a 20:00, además de una hora antes de la función, y a través de www.kursaal.cat. La organización avisó de que quedaban muy pocas entradas, así que quien lo tuviera apuntado no podía dejarlo para el último momento.
Para quien no lo tenga presente, Conxita Badia fue mucho más que una voz: su legado pedagógico lo continuaron figuras como Montserrat Caballé y su fondo se conserva en la Biblioteca de Cataluña. Que su figura abriera el programa antes de la Novena no fue un detalle menor, sino una forma de enmarcar el aniversario de la orquestra dentro de la tradición musical catalana.
Fecha de publicación
5 de octubre de 2026