
El Museo Ruso de Málaga ha abierto una exposición que mezcla música, viajes y una buena dosis de curiosidad decimonónica. Se titula 'Mijaíl Glinka. El viajero romántico' y se puede ver en el Edificio Tabacalera, en el barrio de Huelin, hasta noviembre. La presentó el lunes 3 de agosto y el comisario es Pepe Zapata, que ha organizado el recorrido en tres zonas: una verde dedicada al paisaje, una negra para la fotografía y una roja reservada a la música.
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El protagonista es Mijaíl Glinka (1804-1857), considerado el padre del nacionalismo musical ruso. Entre 1845 y 1847 recorrió España —pasó por Valladolid, Pamplona, Granada, Toledo, Córdoba y Madrid— dentro de lo que entonces era el Grand Tour, ese viaje educativo que los jóvenes aristócratas europeos hacían por Francia e Italia y que en Andalucía cobraba una dimensión especial: allí buscaban el exotismo de Oriente a través del legado de Al-Ándalus. En Granada, tras su estancia en 1845 y 1846, conoció las rondeñas para guitarra que componía Francisco Rodríguez, el Murciano, y se convirtió en el primer compositor de la historia en transcribir el flamenco al pentagrama. De aquel viaje salió 'Noche de verano en Madrid' (también conocida como 'Una noche en Madrid') y piezas como el 'Capricho brillante sobre la Jota aragonesa' o 'Recuerdo de Castilla', en las que incorporó la jota y otras tradiciones.
La muestra reúne más de un centenar de piezas procedentes de colecciones nacionales e internacionales. De la colección de Pepe Zapata llegan obras de literatura de viajes como las 'Impresiones de viaje' de Alejandro Dumas (1856) y el 'Handbook for Travellers in Spain' de Richard Ford, además de mapas antiguos, baúles, pistolas de chispa y material de escritorio del siglo XIX. La colección Carmen Thyssen aporta pintura costumbrista y romántica, con 'La Reyerta' y 'Jaleando a la puerta del cortijo' de Manuel Cabral Aguado Bejarano y 'El cante de la moza' de Ángel María Cortellini. La colección Antonio Castillo muestra paisajes del sur peninsular de Fritz Bamberger y José Denis Belgrano, y la colección Fernández Rivero reúne libros ilustrados, grabados coloreados a mano y estereoscopios con fotografías tridimensionales del siglo XIX.
Hay también un relato visual del viaje a España que Gustave Doré publicó en 'Le Tour du Monde' a partir de 1865, y la colección del Museo de la Música de Barcelona aporta guitarras históricas de Antonio de Torres Jurado, Francisco Sanguino y Jean Nicolas Lambert, un piano malagueño del siglo XIX y un dispositivo mecánico con disco metálico que reproduce música de Glinka. El comisario ha añadido un toque contemporáneo: usa inteligencia artificial para crear 'ensoñaciones' plásticas, reinterpretaciones de imágenes del siglo XIX devueltas al formato físico con retoques a pincel y marcos de época, como reflexión sobre el diálogo entre la revolución tecnológica del siglo XIX y la creación visual del XXI.
El edificio que lo acoge es un antiguo regionalista construido entre 1923 y 1927, proyectado por los ingenieros Juan Francisco Delgado, Carlos Dendariana y Fernando Guerra, con dirección de Francisco González Estefani y definición estilística de Mariano García Morales. El centro se inauguró el 25 de marzo de 2015 y es la primera filial europea del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo. La entrada cuesta 6 euros como mínimo, con acceso gratuito los domingos a partir de las 16:00 y tarifas reducidas para ciertos colectivos; abre de martes a domingo, de 09:30 a 20:00, y cierra los lunes.
Fecha de publicación
4 de agosto de 2026
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