Inaugurado el 10 de junio de 1916, fue construido según los planos del arquitecto José Espelius. La fachada es una de las más singulares de los teatros madrileños, con vidrieras de Maumejean y mosaicos de Talavera. Tiene capacidad para más de 600 espectadores. Aunque en su primera etapa produjo numerosos espectáculos musicales, acabó por ser uno de los teatros especializados en alta comedia. Fue adquirido en enero de 2018 por la familia García Azpiroz y en septiembre de 2020, Pentación Espectáculos comenzó a gestionarlo.