
Si el plan es ver La verbena de la Paloma este verano, conviene ajustar las expectativas: no hay funciones en marcha en agosto. La zarzuela más castiza de Madrid, la de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega, tiene su cita ya cerrada para la temporada de septiembre en el Teatro de la Zarzuela, con funciones los días 23, 24, 25, 27 y 30 de septiembre, y el 1, 2, 3 y 4 de octubre, siempre a las 19:30 y los domingos a las 18:00. El sábado 3 de octubre se incluye una función de teatro accesible con visita táctil a las 18:00.
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La obra se estrena en una nueva producción. La dirección musical es de Carlos Aragón y la de escena de Nuria Castejón, con escenografía de Nicolás Boni, vestuario de Gabriela Salaverry e iluminación de Albert Faura. La orquesta y el coro son los titulares del teatro, bajo la batuta de Antonio Fauró. El reparto se reparte por días: Don Hilarión lo interpreta Toni Comas; Don Sebastián alterna Gerardo López y Jorge Rodríguez Norton; Julián, Borja Quiza y César San Martín; y Susana, Carmen Romeu y María Rey-Joly. Milagros Martín hace de Señá Rita, Ana San Martín de Casta, Gurutze Beitia de tía Antonia, Sara Salado de cantaora y Rafa Castejón de tabernero.
Para quien no la conozca, la trama es sencilla y muy madrileña: los celos de Julián, cajista de imprenta, porque su novia Susana irá a la verbena acompañada por el boticario Don Hilarión. La obra se divide en un solo acto repartido en tres cuadros y dura alrededor de cuarenta y cinco minutos. El título viene de las fiestas que rodean el 15 de agosto, con la procesión de la Virgen de la Paloma, y entre sus números más reconocibles están «Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad», «También la gente del pueblo tiene su corazoncito», «Por ser la Virgen de la Paloma», «Una morena y una rubia», «En Chiclana me crié...», «¿Dónde vas con mantón de Manila?», «¡Buena está la política!» y «¡Oh, qué noche me espera!».
La historia detrás del montaje también tiene su punto. Se estrenó el 17 de febrero de 1894 en el Teatro Apolo y se dice que el texto, que Ricardo de la Vega escribió en solo diecinueve días basándose en un hecho real sobre los amores y celos de un obrero, fue rechazado primero por Ruperto Chapí antes de llegar a Bretón. En 1913, el compositor francés Camille Saint-Saëns le escribió a Bretón calificándola de «obra maestra». Desde entonces ha acumulado grabaciones y adaptaciones: las versiones discográficas de Ataúlfo Argenta en los cincuenta, la de 1972 de Enrique García Asensio o la de 1994 dirigida por Antoni Ros-Marbá con Plácido Domingo como Julián, María Bayo como Susana y Raquel Pierotti como Señá Rita. Al cine llegó tres veces: una muda en 1921 dirigida por José Buchs, una en blanco y negro con Technicolor en 1935 de Benito Perojo y una tercera en 1963 con Concha Velasco.
Bretón nació en Salamanca en 1850 y murió en Madrid en 1923, después de dirigir el Conservatorio de Madrid desde 1901. De la Vega, madrileño de 1839 a 1910, fue libretista de sainetes y se le considera el iniciador del género chico musical. La verbena fue la obra que le dio fama nacional. Así que, aunque este agosto no haya función, la temporada de septiembre deja el escenario servido para una de las piezas más queridas del repertorio madrileño.
Fecha de publicación
12 de agosto de 2026