
Hay sitios que se visitan más por las fotos que por el hambre, y La Cerda de Chueca entra de lleno en esa categoría. El restaurante, en pleno barrio de Chueca y perteneciente al Grupo Le Cocó, ocupa dos plantas enteras dedicadas a una cocina mediterránea con un toque vanguardista y mucho sentido del humor. Se describe a sí mismo como «el más políticamente incorrecto de Madrid», y esa etiqueta se entiende en cuanto cruzas la puerta.
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Lo primero que te choca es el color: rosa intenso, casi estilo Barbie, con una decoración inspirada en cerdos y un guiño pin-up de los años cincuenta. Hay cerditas por todas partes, neones, jamones rosas con alas colgados del techo, espejos pensados para hacerse fotos y cuadros de cerdos. El local está organizado por salas con nombres que siguen el juego: la sala pezuñitas, el salón pigtoriano, la sala flower power y un photo space dedicado. Incluso hay una actividad curiosa: el restaurante acepta donaciones de cerditas de peluche, que acaban exhibidas en las estanterías del local.
La carta va en la misma línea, con platos cuyos nombres y presentaciones buscan la sonrisa antes que la sofisticación. Las croquetas de pollo llegan en un recipiente con forma de pata de pollo; el hot dog se sirve con chupitos rebozados en pan de brioche; la ensaladilla rusa aparece dentro de una matrioska con forma de cerdito rosa; la burger viene en un recipiente con forma de hamburguesa y los tacos se presentan en un plato con silueta de cerdo. De postre, la tarta de queso se sirve en una caja original. Entre los platos estrella están la hamburguesa y su propia versión del clásico bocata de calamares madrileño, y la carta incluye opciones para personas con intolerancias alimentarias, así que hay para todos los gustos. Los platos están pensados para compartir, que es como mejor funcionan.
La coctelería no se queda atrás en el guion. Los cócteles tienen nombres traviesos y se sirven en vasos con formas divertidas: el Peggie Sour, el Muak Muak en un vaso con forma de labios, el Pigkov en un vaso con forma de cerdita, el Huevo Cerda y el De la tierra al cielo, que llega en un vaso con forma de cohete. Es el tipo de sitio donde el vaso importa tanto como lo que lleva dentro.
En cuanto a precios, el ticket medio ronda los 20 o 30 euros por persona, lo que lo sitúa en la franja media del local. En Google acumula una puntuación de 4,1 sobre 5 estrellas con casi 5.000 reseñas, y los comentarios más recientes destacan la originalidad, la buena atención del servicio y lo espectacular que resulta la comida, con menciones concretas a las croquetas, los huevos «no rotos» y la carrilera. Está en la calle Barbieri, número 15, y las reservas se gestionan a través de su web, con el teléfono 911 088 008 para cualquier duda. Si buscas una cena distinta, con más ganas de divertirse que de comer en silencio, es una parada que encaja.
Fecha de publicación
27 de agosto de 2026
Sitio Web
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Cómo llegarTeléfono
911 08 80 08Enlaces de interés