
Es mediados de diciembre, y aunque las luces oficiales de Lugo ya están encendidas —el gran pino en la Praza Maior, la sombrilla en Santo Domingo—, sabemos que la verdadera magia navideña a menudo se esconde en las casas particulares. Si te apetece una ruta diferente, he preparado un pequeño recorrido no oficial por la provincia para ver las fachadas y jardines que, por el esfuerzo y la espectacularidad de sus dueños, se han convertido en atracciones locales.
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Nuestra primera parada es en Outeiro de Rei, un municipio donde la decoración privada es casi un deporte. El punto más famoso es la casa de Manuel Cobas y Mari Luz Yáñez en la parroquia de Sobrada. La encontrarás en uno de los márgenes de la carretera LU-115, que une los polígonos de Outeiro de Rei y Castro de Ribeiras de Lea. Manuel lo hace por pura afición, y el resultado es impresionante. Este año (2025) ha añadido novedades como una gran corona de casi tres metros y un belén con figuras nuevas. La estrella, sobre todo para los más pequeños, es una locomotora de tren en la que pueden subirse. Si vas, recuerda que las luces se encienden cada noche de 18:30 a 00:00 horas.
Cerca de allí, en la urbanización de San Martiño de Guillar, también en Outeiro de Rei, la tradición es fuerte, impulsada incluso por un concurso municipal. Dos casas destacan: la de Andrea, que para muchos vecinos marca el inicio de la Navidad cuando enciende sus cientos de metros de luces, y la de Katia, que ha montado un parque temático iluminado en su jardín, ideal para que los niños lo disfruten.
Si nos dirigimos hacia el sur, en Sarria, hay otra parada obligatoria. Justo a la entrada del casco urbano desde Monforte, en la parroquia de Farbán, la casa de María del Carmen González Núñez y Emilio Penela Goyanes brilla con fuerza al pie de la carretera LU-546. Mary, aficionada a las manualidades, ha llenado la fachada de luces intermitentes y figuras, algunas hechas por ella misma con macetas de barro, como un Papá Noel y “su novia”, junto a hinchables y árboles decorados. Es un espectáculo que, según cuentan, hace que los coches reduzcan la velocidad para admirarlo.
Para un despliegue de luces a lo grande, tenemos que ir a A Chaira, concretamente a A Mámoa en Guitiriz. Aquí, la familia Losada ha creado un escenario que parece sacado de una película americana. El montaje es enorme, con más de 42.000 bombillas LED. Lo más llamativo es una escultura de árbol de 12 metros de altura hecha por ellos mismos, que incluye cerca de 14.000 luces. Además, parte de la iluminación se sincroniza con la música, creando un verdadero espectáculo de luz y sonido que requiere meses de preparación.
Finalmente, no podemos olvidarnos de la capital. Aunque Lugo ciudad tiene su propio alumbrado, algunos vecinos mantienen viva la tradición en las afueras. Si te acercas al polígono de Louzaneta (cerca de la N-540), verás la casa de Ángeles Iglesias. Ella y su hijo llevan más de una década decorando su vivienda, cubriendo la fachada, el garaje y las plantas con figuras, luces de colores y un proyector. Es un faro de ilusión que ilumina su urbanización.
Esta ruta no oficial demuestra que el espíritu navideño en Lugo se vive con una pasión increíble, gracias al esfuerzo de vecinos que convierten sus hogares en puntos de encuentro y alegría para toda la provincia.
Fecha de publicación
14 de diciembre de 2025
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