
Lugo ya ha cerrado su temporada de verano con una de esas citas que no suelen salir en las guías turísticas: el Ciclo Experimenta!, que del 21 al 23 de julio convirtió los jardines del Pazo de San Marcos y la Capilla de Santa María en escenarios de música y audiovisual experimental en directo. La organización corrió a cargo de la Asociación Cultural Tele-Clube, con la colaboración de la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo, y el hilo conductor fue el mismo de siempre: dar nuevos usos a espacios poco habituales y transformarlos en puntos de encuentro para la creación artística contemporánea.
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El ciclo abrió el martes 21 a las 20:30 en los jardines del Pazo con Rüdiguer, artista llegado desde Bera, en Navarra. Su propuesta se movió entre paisajes sonoros hipnóticos y una estética lo-fi, mezclando psicodelia atmosférica con texturas sintéticas de carácter vanguardista, y explorando emociones como la melancolía y la introspección desde una producción minimalista y envolvente. Fue el primer asalto de una edición que apostaba por lo menos obvio.
El miércoles 22 el escenario cambió a la Capilla de Santa María, también a las 20:30, para la actuación de Matsu. El músico granadino trajo una electrónica pausada y emocional que fusionaba paisajes sonoros evocadores con ritmos de baile profundos y sutiles, con una identidad sonora marcada por la calidez y la sensibilidad. El cambio de espacio no fue casual: el movimiento entre escenarios forma parte del planteamiento del ciclo, que busca alterar la percepción del público al desplazarlo de un entorno a otro.
El jueves 23 el ciclo volvió a los jardines del Pazo, otra vez a las 20:30, para el cierre con Gazela. La formación valenciana presentó una evolución de su estilo característico, basado en sonoridades shoegaze y dreampop atmosférico, y puso el punto final a las tres jornadas. Con tres artistas procedentes de distintos puntos del Estado —Navarra, Granada y Valencia—, la edición volvió a demostrar que el ciclo no se queda en lo local.
Detrás de los conciertos hay una idea que conviene recordar para cuando vuelva: el Ciclo Experimenta nació para buscar otras vidas a espacios acogedores de Lugo y transformar los usos para los que fueron pensados inicialmente, con la música en directo como motor. La diversidad lingüística, el audiovisual, la poesía y la mezcla de música folclórica tradicional con propuestas innovadoras y rupturistas son los ejes sobre los que se apoya el proyecto, que se desarrolla en escenarios distintos cada vez.
Desde la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo se destacó que la iniciativa encaja en las líneas de apoyo al tejido asociativo y de difusión de la cultura contemporánea que la institución provincial ha venido impulsando, favoreciendo el acceso a propuestas singulares y contribuyendo a dinamizar la vida cultural. Queda, en cualquier caso, el precedente de una edición que volvió a apostar por lo experimental en pleno centro de la ciudad.
Fecha de publicación
13 de agosto de 2026
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