
El Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho ha vuelto a abrir sus puertas en pleno centro de Lorca después de poco más de un año cerrado por obras. La intervención ha costado 1,6 millones de euros, financiados con fondos Next Generation dentro del plan de recuperación, transformación y resiliencia, más una aportación municipal de unos 100.000 euros destinada al equipamiento. El edificio se inauguró en 1980 y su infraestructura estaba muy deteriorada, así que lo que se ha hecho es una reconstrucción integral: nueva tabiquería, carpintería, cubierta, fachada y falsos techos.
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El resultado es un edificio más moderno, funcional y eficiente, que conserva su característica forma de cubo pero con nuevas aperturas. La carpintería exterior es de aluminio con rotura de puente térmico y acristalamiento triple, los falsos techos se han hecho con viruta de madera y el solado es una solera de hormigón pulido in situ. La fachada combina mortero de cal con piedra natural tipo albamiel en el núcleo de escaleras, y las piezas del antiguo mural cerámico artesanal se han reubicado en su interior, distribuidas por temáticas en los halls de las escaleras de cada planta. En la cubierta se han instalado paneles fotovoltaicos, y el inmueble cuenta ahora con climatización eficiente y un sistema de ventilación forzada con recuperador de calor. También se ha renovado el ascensor, con capacidad para diez personas.
Por dentro, el espacio se ha reorganizado por plantas. La Biblioteca Pública Infantil, que ya está abierta al público desde el 24 de agosto, ocupa la planta baja, con hasta 13.000 volúmenes en más de 400 metros lineales de estanterías y una zona pensada para los más pequeños. En la primera planta se encuentra el nuevo salón de actos, con 170 butacas y una tarima nueva, y el sótano se ha transformado en sala de exposiciones. Las plantas superiores acogen las oficinas municipales: la segunda, las concejalías de Cultura, Turismo y Festejos; la tercera, los despachos de Personal, Régimen Interior y el área de riesgos laborales, con mobiliario nuevo y más luz gracias a los grandes ventanales que se han abierto al exterior.
El centro tiene un aforo cercano a las 200 personas y ahora funciona como un espacio híbrido, cultural y administrativo a la vez. Además del acceso habitual por la calle Presbítero Emilio García, se ha habilitado una segunda vía de evacuación que da al residencial San Mateo, lo que deja un área anexa para actividades al aire libre. El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, visitó las instalaciones ya terminadas y destacó que el edificio es ahora más accesible y eficiente.
De momento, lo que ya se puede usar son la biblioteca infantil, la sala de exposiciones y el salón de actos, mientras que los trabajadores municipales ya ocupan sus puestos en las plantas superiores. Todavía no hay calendario de actividades, precios ni horarios publicados, así que habrá que estar atento a las próximas comunicaciones del Ayuntamiento para saber qué se podrá programar en este espacio recuperado.
Fecha de publicación
13 de septiembre de 2026
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