
Lorca tiene una ruta circular que combina paisaje, geología y leyenda, y que se puede hacer sin ser un experto en montaña: la subida al Cejo de los Enamorados, en la Sierra de la Peña Rubia. El itinerario, bautizado como 'Altos de la Peña Rubia al Cejo de los Enamorados, Halewa y Meruan. Anthercas', ronda los 10 kilómetros y se califica como de dificultad fácil-moderada, así que encaja bien para ir en familia, aunque hay que tener presente que algunos tramos presentan pendientes donde se puede resbalar.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Lorca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El punto de partida es el aparcamiento del Castillo de Lorca, la Fortaleza del Sol, un recinto medieval con más de mil años de historia que en su día albergó el barrio judío de la ciudad. Desde allí se atraviesa la rambla del río Guadalentín por pista de tierra, se sube al aparcamiento del castillo y se accede por la Calle Pilones. El recorrido incluye la subida a la Fortaleza del Sol, la travesía junto a la balsa cuadrada, el ascenso por Los Pilones —un sendero trialero con fuertes rampas—, la cresta a los 500 metros, el ascenso desde Las Salicas hasta el Mirador del Valle a los 600 y la subida junto a La Canalica hasta superar la barrera de los 800 metros. En la cima de la Peña Rubia, a 927 metros, se divisan las Sierras del Madroño, Cambrón, Pedro Ponce, Burete, Lavia, Almenara, Enmedio, Aguilón, Pericay, Almirez y la Sierra Espuña.
El descenso se hace hacia Los Colorados, bajando hasta la Fuente del Cejo de los Enamorados, y el regreso se completa por el sendero acondicionado más conocido de Lorca, un paraje natural e histórico incluido como LIC y ZEPA y en trámite de ser declarado Monumento Natural. El tramo final cruza estrechos puentes de piedra con barandillas sobre ramblas como las de Quinquilla y Pregonera, siguiendo la canalización de la Acequia de los Pilones hasta el aparcamiento. Por el camino se ven desprendimientos del terremoto del 11 de mayo de 2011, afloramientos geológicos, arbustos como el espino negro y vistas de la antigua zona minera de La Serrata y los restos arqueológicos de la villa romana de La Quintilla.
El Cejo en sí es una pared vertical de arenisca muy erosionada por el viento, con gran cantidad de fósiles, rodeada de pinares, barrancos y formaciones geológicas. Su nombre viene de la leyenda de Halewa y Meruan, dos enamorados cuyo amor imposible terminó trágicamente: según la tradición, la princesa mora Halewa se aparecía junto a la balsa cuadrada, encantada por un mago sarraceno al servicio de Abu Hassam, quien emboscó a su amor, el noble caballero Meruan, en el Cejo; Meruan se arrojó por el precipicio y, ante las amenazas de Hassam, Halewa se arrojó junto a él, de donde brotó una fuente. Otras versiones hablan de un soldado musulmán y una mujer cristiana que, ante el rechazo de sus familias y la guerra entre religiones, decidieron sellar su amor en el lugar; quien bebe de las aguas de la fuente queda encantado por el hechizo del amor.
Para quien quiera alargar la jornada, en el patio de armas del castillo están Las Caballerizas del Castillo de Lorca, un restaurante-cafetería con 300 metros cuadrados de terraza-lounge y vistas a la Torre Alfonsina, que sirve cocina de las tres culturas con productos de la Comarca del Guadalentán, menús saludables y opciones sin gluten. El horario de desayunos es de 10:30 a 12:30, abierto todos los días del año, y conviene reservar mesa indicando si prefieres terraza o interior. El recinto amurallado ofrece visitas guiadas todos los días a las 10:30, y los sábados, puentes y festivos también a las 15:30, con una hora de duración y 7 euros para adultos y mayores de 16 años, 6 euros para niños de 12 a 16 años y personas con derecho a reducción, y gratis para menores de 12 años; dentro hay visitas guiadas al Parque Arqueológico, la judería lorquina, a las 12:00, 13:30 y 17:30, con un suplemento de 4 euros.
Fecha de publicación
28 de septiembre de 2026
Más información