
La Rioja tiene fama de vino, pero su cocina da para mucho más que una tabla de embutido. En Logroño, la capital, se concentran tres estrellas Michelin que resumen bien el abanico: Ajonegro, en la calle Hermanos Moroy 1, donde Mariana Sánchez y Gonzalo Baquedano mezclan México y Rioja por 75 euros el menú degustación; Íkaro, en la avenida de Portugal 3, con la cocina de autor de Iñaki Murua y Carolina Sánchez; y Kiro Sushi, en la calle Emilia Pardo Bazán 5, que en 2011 estrenó la primera estrella Michelin de la ciudad.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Logroño y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Si prefieres algo más tradicional, Logroño es terreno de casas de comidas con solera. La Chata, en la calle Carnicerías 3, trabaja producto de temporada y proximidad con pochas, caparrones y chuletillas a la brasa; En Ascuas se especializa en esa misma brasa riojana; y El Tahití, en la travesía de Laurel 19, mantiene un recetario de corte clásico. En el Casco Antiguo, el Asador San Nicolás cocina con producto de mercado, y cerca del Puente de Hierro, Moderna Tradición es el proyecto del chef Juan Carlos Zapatero. Para algo más informal, Arsa, en la calle Lardero 7, hace cocina 'arreglá', y Tondeluna, en el Espolón, es conocido por sus croquetas.
Fuera de la capital, el mapa se amplía. En Ezcaray, El Portal del Echaurren fue el primer restaurante de la región en conseguir una estrella Michelin, y en Daroca de Rioja, la Venta Moncalvillo alcanzó su segunda estrella en la gala de 2024. En Haro, Casa Terete es centenario y especialista en cordero asado, mientras que Nublo, en la plaza de San Martín 5, cocina al fuego en un antiguo palacio del siglo XVI. En Casalarreina, La Vieja Bodega suma treinta años de producto de temporada, y en Arnedo, Sopitas cocina cabrito y bacalao dentro de unas cuevas.
Hay también rincones con mucha personalidad y menos mesas. La Cueva del Chato, en Canillas del Río Tuerto, es una antigua bodega restaurada con cuatro comedones, uno de sus fogones llegó a ser destacado por The New York Times. En Clavijo, la Arrocería Casa Tila reserva solo cuatro mesas para sus arroces, caza y setas. Y en la Sierra de Cebollera, Corona se especializa en legumbres y cocidos. Entre uno y otro, La Posada del Laurel, en Préjano, pone las verduras a la brasa, y Venta de Goyo presume de tener los mejores caparrones de La Rioja.
Para completar el plan, Logroño tiene espacios gourmet que no son restaurantes: la Vinoteca Baco fue elegida mejor tienda de vino especializada de España en los International Wine Challenge Industry Awards Spain 2025, Melt hace tartas de queso artesanales con Queso de Los Cameros, y el Mercado del Corregidor tiene el primer puesto de venta exclusivo de Aceite de la Rioja con D.O.P. Con esa variedad, comer en La Rioja puede ser tan sencillo como unas chuletillas en una barra informal o tan elaborado como una cena con estrella.
Fecha de publicación
24 de julio de 2026
Más información