
En Logroño, la Calle del Laurel es casi una institución, y La Tavina ocupa uno de sus puestos más reconocibles: el número 2, justo en la entrada, haciendo esquina con la calle Capitán Gallarza. Es un bar restaurante especializado en cocina variada, pinchos y vinos de la tierra riojana, con una puntuación de 4,4 sobre 5 en Google basada en 1.851 opiniones y un rango de precios que va de los 10 a los 30 euros. Abre de lunes a domingo, de 11:30 a 23:30, y para grupos de seis o más personas pide avisar con 24 horas de antelación; las reservas se hacen por teléfono, en el 941 10 23 00.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Logroño y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Lo que distingue a La Tavina es cómo está organizado el local, repartido en tres plantas con personalidad propia. La planta baja es el bar 'La Esencia', donde se despacha una amplia variedad de tapas y pinchos de producto local; aquí el crujiente de careta de cerdo es el más famoso. La primera planta es una vinoteca con cerca de 400 referencias nacionales e internacionales, disponibles para comprar o para descorchar en la mesa corrida, y con catas programadas cada lunes. La segunda planta es el restaurante, un comedor pensado para compartir mesa en buena compañía, con cocina abierta en horario ininterrumpido y carta en castellano, inglés y francés.
En el bar, los pinchos se mueven en precios modestos: la gilda cuesta 2,20 euros, el crujiente de careta 2,40, la tosta de brioche con salmón ahumado, queso y wakame 3,30, y las carrilleras de cerdo al vino tinto de Rioja 3,70. Hay también tortilla de patatas con queso camerano por 3,50, mollete de lomo con fritada riojana por 3,30 y bacalao con mermelada de tomate y muselina de alioli por 3,90. Para picar en grupo están la tabla de quesos —con camerano semicurado, azul picón asturiano, idiazabal ahumado y saint port fermier—, la menestra casera de verduras salteada con jamón ibérico por 14,50 o los huevos fritos con patatas corte español y paleta ibérica por 13,50. Los fines de semana aparecen la tarrina melosa de morros y oreja y el bollo de calamares con salsa brava, ambos a 3,50.
En la planta de restaurante el registro sube un poco. El chuletón de vaca vieja de 700 gramos cuesta 29 euros, el solomillo de vaca vieja con patatas y pimientos najeranos 24,50, las chuletillas de cordero lechal con patatas y pimientos de Padrón 25,50 y el pulpo con timbal de hummus 24,50. Para los postres caseros hay tarta de queso La Tavina con confitura de arándanos, brownie de chocolate con helado de vainilla, praliné y nueces, torrija de pan dulce con helado de leche y canela o hojaldre con crema y pera de Rincón, todos a 6,60 euros. Quien vaya en grupo puede optar al menú mediodía de lunes a viernes, con primer plato, segundo y postre por 19,50, o al menú degustación de 35 euros.
El establecimiento acumula reconocimientos del sector: el primer premio en el II Concurso de tortillas 'Degusta La Rioja' y en la XIV edición del Concurso de Tapas de La Rioja Capital, además del tercer premio en la XVI edición del mismo certamen. Fuera de sus mesas, La Tavina también pone el maridaje en las catas de vinos antiguos de Bodegas Franco-Españolas, una bodega centenaria fundada en 1890 en la calle Cabo Noval. Para cualquier duda sobre alérgenos, el restaurante declara pescado, crustáceos, apio, almendras, huevo, sulfitos, lúpulo, soja, sésamo, cacahuete, mostaza, moluscos, lactosa y gluten.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026
Sitio Web
Visitar WebUbicación
Cómo llegarTeléfono
941 10 23 00