
En pleno centro del casco histórico, en la calle Portales, 14, se levanta uno de los monumentos más reconocibles de Logroño: la Concatedral de Santa María de la Redonda. Su sobrenombre no es casual: las primeras noticias del templo vienen de finales del siglo XII, cuando se trataba de un edificio románico de planta poligonal o circular. Con el tiempo fue creciendo y cambiando, hasta convertirse en lo que es hoy, un Bien de Interés Cultural desde 1931 y parte del Patrimonio de la Humanidad por su vínculo con los Caminos de Santiago.
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La estructura que se ve hoy se construyó fundamentalmente entre los siglos XVI y XIX. El cuerpo central, en gótico de los Reyes Católicos, se levantó entre 1516 y 1535, con tres naves, un deambulatorio y el trascoro. La fachada-retablo en piedra es obra de Juan Bautista Arbaiza, y las dos torres gemelas, conocidas precisamente como 'las gemelas', las terminó Martín de Beratúa tomando como modelo la torre de la iglesia de Santo Tomás de Haro. En 1959, el Papa Juan XXIII la elevó a categoría de concatedral, aunque la sede episcopal nunca se trasladó desde Calahorra, a pesar de los proyectos del siglo XIX para convertirla en catedral.
Dentro, el tesoro artístico es lo que justifica detenerse. En el deambulatorio se conserva un Calvario atribuido a Miguel Ángel según el testimonio del obispo Pedro González del Castillo, aunque su autenticidad no está probada. Hay tablas flamencas de Gillis de Congnet pintadas en Amberes en 1584, un conjunto flamenco de la Asunción-Coronación de María, la Inmaculada del siglo XVII tallada por el gallego Gregorio Fernández y el San Prudencio de Armentia, un busto hispano-flamenco de orfebrería de plata de 1461. El retablo mayor es barroco, ejecutado entre 1684 y 1688, y la sillería del coro la esculpió Arnao de Bruselas a mediados del siglo XVI. También reposa aquí el sepulcro del general Espartero y de su esposa, Jacinta Martínez de Sicilia, obra de 1888 del escultor Juan Samsó.
Un detalle que cuenta historia reciente: tras la Guerra Civil se grabaron inscripciones franquistas en la fachada, entre ellas el nombre de José Antonio Primo de Rivera en el muro sur, que hoy está tapado con mortero en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. La fachada principal llegó a lucir un texto largo que hablaba de 'España vencedora del comunismo' y de la 'cruzada' del 36.
Para visitarla no hace falta reservar: la entrada es libre y coincide con los horarios de apertura de la iglesia, siempre que no haya culto. Abre de 8:30 a 13:00 y de 18:00 a 20:45, con los domingos hasta las 14:00. Si vas en grupo y quieres una visita guiada, el teléfono de contacto es el 941 25 76 11. Es un plan sencillo y gratuito que resume siglos de historia logreñana en una sola parada.
Fecha de publicación
28 de julio de 2026
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