La calle Cavallers, en pleno Centro Histórico de Lleida, se ha despertado con un techo nuevo y hecho a mano. Un gran velo de ganchillo, de unos treinta metros de largo, cubre ahora el tramo que va desde el cruce con la calle Mayor hasta la Empresa Municipal de Agenda Urbana (EMAU), y lo que en el papel suena a simple sombra es, en realidad, el resultado del trabajo de decenas de manos. La inauguración oficial está prevista para el 18 de septiembre, coincidiendo con el Obert del Centre Històric, así que estos días el paseo ya se puede disfrutar con el velo puesto.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Lleida y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Detrás del tejido hay una historia comunitaria. La obra la confeccionaron 92 mujeres voluntarias de distintas edades y orígenes, que fueron uniendo piezas de ganchillo conocidas como 'cuadrados de la abuela' o Granny Squares hasta completar los treinta metros. El diseño se inspira en las cerezas de Lleida, y la dirección artística corrió a cargo de Rosa Àngela Galindo Zarco, presidenta de la Associació Mexicana de Lleida (AMEXELL) y fundadora de Crochet de Rose, a quien la Paeria llegó a bautizar como 'alcaldesa accidental' dentro de este contexto. El proyecto lo impulsa AMEXELL en coorganización con la Associació de Monitors i Educadors de Lleida (AEMELL/AMELL), dentro de la iniciativa 'Teixint el Centre Històric' y del programa municipal Lleida Cuida.
Lo interesante es que no es una instalación de un solo verano. La Paeria ha indicado que el telar permanecerá colgado hasta que se instalen las luces de Navidad, y que la idea es ir ampliándolo año tras año hasta que llegue al Parador de Lleida. Mientras tanto, el velo cumple una función tan sencilla como necesaria: dar sombra en una de las calles más transitadas del casco antiguo y, de paso, convertir el paseo en un rincón fotogénico.
Si el ganchillo te ha picado la curiosidad, hay forma de seguirlo. Los talleres relacionados con estas iniciativas se celebran en el Palau de Vidre, en el barrio de Cappont, entre el río Segre y los Camps Elisis. El edificio, construido en 1965 por el ingeniero Josep Maria Cots Massana sobre un antiguo estanque proyectado por Lluís Domènech en 1947, funciona hoy como 'hotel d'entitats' o espacio de participación ciudadana, con más de 4.600 metros cuadrados destinados a uso público y financiados en buena parte con fondos europeos Next Generation. Los talleres de ganchillo se hacen los martes de 10:00 a 12:00 y los jueves de 18:00 a 20:00, no exigen conocimientos previos e incluyen medidas de conciliación para quien necesite dejar a los niños. Por allí también participa Veni Ros, presidenta de l'AV Cappont.
La calle Cavallers, por cierto, no solo cambia por arriba. En otoño se derribarán los bloques en ruina de los números 34, 36 y 38, que junto a los solares contiguos darán lugar a una promoción de entre 20 y 22 viviendas pensadas para la emancipación juvenil, con un gran espacio comercial en los bajos, justo enfrente del Parador. Es la primera actuación urbanística del mandato en el Centro Histórico, dentro de un Plan Integral que prevé una treintena de operaciones más en los próximos años. Así que, mientras el velo da sombra, debajo la calle sigue moviéndose.
Fecha de publicación
14 de septiembre de 2026
Más información