
Lleida tiene una ruta arqueológica que casi nadie nota y que cuesta cero euros. Se llama Lleida Secreta y la ha montado Turismo de Lleida para juntar en un mismo paseo los restos romanos y medievales que quedan repartidos por el centro. El recorrido dura alrededor de dos horas y arranca en el Palacio de la Paeria, en la Plaza de la Paeria, 1, que es también donde se guardan los baños andalusíes de los siglos IX y X.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Lleida y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La primera parada con nombre propio son las murallas de Anselm Clavé, en el número 47 de esa calle. Ahí conviven dos épocas: la muralla andalusí, levantada entre los años 883 y 884 con dos torres rectangulares de cinco metros, y la muralla feudal del siglo XIV, que Pere el Ceremoniós construyó para meter dentro del recinto los barrios que habían crecido fuera. La primera aguantó hasta el reinado de Pere IV d'Aragó, cuando se empezó a reforzar; la segunda desapareció en el siglo XIX. El Ayuntamiento dejó al descubierto 32 metros de la parte medieval andalusí, una actuación que costó 150.000 euros y que se supo gracias a que los arqueólogos Anna Oliva y Xavier Payá localizaron los restos en 1998.
La segunda parada es la casa romana del Auditori, que se esconde en el sótano del Auditorio Municipal Enric Granados, en la Plaça de Josep Prenafeta. Es una domus del siglo II d.C. que salió a la luz entre 1983 y 1987, cuando se excavaron más de 2.000 metros cuadrados y se documentaron estructuras desde el siglo I hasta 1707; son los únicos vestigios conservados del antiguo barrio de Magdalena. Y si te quedas en el Palacio de la Paeria, junto a los restos romanos, puedes ver los baños andalusíes, documentados desde 1208.
El tercer punto son las adoberies de la Rambla Ferran, en el número 9. Son curtidurías del siglo XIII, unas de las más antiguas y mejor conservadas de España, con dos obradores que conservan la canalización original que se usaba en la Edad Media para tratar las pieles. El complejo industrial feudal tenía seis unidades productivas que aprovechaban fuentes de agua subterránea y la sèquia d'Alcarràs; hoy el espacio acoge además una oficina del Instituto Municipal de Empleo.
La ruta se completa con la Iglesia de Sant Joan, en la plaza de San Juan, un templo neogótico levantado a finales del siglo XIX sobre restos medievales, y con la Catedral Nueva y la Iglesia de Sant Llorenç. Para quien prefiera ir acompañado, el Arxiu Arqueològic organiza visitas guiadas gratuitas a la casa romana y a la muralla los domingos, a las 10:30 y a las 12:00, con reserva obligatoria en la web, por teléfono o por correo. Las adoberies abren de lunes a viernes por la mañana, excepto los martes que cierran antes, y también admiten visitas guiadas concertadas.
Fecha de publicación
13 de agosto de 2026