
El barrio de Pardinyes ha recuperado uno de sus elementos más reconocibles. La fuente ornamental de Pardinyes, en la calle Corregidor Escofet, volvió a ponerse en marcha el jueves 24 de julio tras una reforma integral de sus instalaciones, financiada por la empresa Aqualia en colaboración con la Paeria de Lleida. La intervención no fue un simple parche: se sustituyeron las diez bombas, se renovó toda la red de tuberías y la instalación hidráulica, se mejoró el circuito de calidad del agua y su sistema de tratamiento, y se incorporó un nuevo sistema de cloración. Como novedad visual, se instaló un circuito de seis fuentes con iluminación de diferentes colores, que es lo que más se nota al caer la tarde.
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El acto de puesta en marcha lo presidieron el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, la primera teniente de alcalde, Begoña Iglesias, el teniente de alcalde y regidor de Pardinyes, Carlos Enjuanes, el director de la delegación de Aqualia en Catalunya, Francesc Mayné, y el jefe de servicio responsable del contrato de Lleida, Marc Vallespí. La recuperación responde a la demanda reiterada de los vecinos y vecinas del barrio y, además, mejora la eficiencia energética y el ahorro de agua de la infraestructura, algo que no es menor en una ciudad donde las fuentes ornamentales han pasado varios veranos apagadas por averías o por situaciones de sequía.
La fuente de Pardinyes no es la única que ha vuelto a la vida. En junio se encendió la fuente de la plaza del Clot les Granotes y actualmente se está reparando la del cubrimiento de las vías. Antes ya se habían intervenido otras fuentes ornamentales: la de avenida Catalunya, la de calle Doctora Castells, la de plaza de França y la de plaza Major de Raimat. La idea municipal parece ir en esa dirección: recuperar el agua en el espacio público, que en veranos anteriores solía faltar.
Lo interesante es que la fuente queda justo al lado del Camino Natural del Riu, el recorrido que bordea el Segre y que convierte el barrio en un buen punto de partida para una tarde de verano. El camino tiene 17 kilómetros y dos rutas guiadas que parten de la pasarela del Liceu Escolar. La primera, hacia el Parque Natural de la Mitjana, cruza el río precisamente en el puente de Pardinyes, donde se puede continuar por la margen derecha hasta un parque acuático formado por compuertas que embalsan el río, con pesca deportiva permitida y un rocódromo, y luego seguir por un paseo arbolado hasta la glorieta de Font i Quer, con su escultura de dos huevos metálicos de la artista local Teresa Nogués. La segunda ruta, hacia la ermita de Butsènit, se adentra en la ribera de chopos y pasa por los Aiguamolls de Rufea, unos humedales recuperados sobre antiguos pozos de extracción de áridos que hoy son el corredor ecológico más importante de la comarca. Entre una cosa y otra, la fuente recuperada suma un motivo más para bajar al río y alargar el paseo.