
La Fiesta del Vino de Lleida es una de esas citas que el calendario leridano repite casi con relojería: la última edición, la número 13, se celebró el sábado 25 de octubre de 2025 en la plaza de la Llotja, y sirve para entender cómo funciona este evento y qué esperar cuando vuelva. La organizan Lleida Turisme junto a la DO Costers del Segre y la Ruta del Vino de Lleida, y el año pasado reunió a 16 bodegas de la denominación y a diez referentes gastronómicos, con unas 150 referencias para degustar desde el sábado por la noche hasta el domingo a las 15:00 h. Para que te hagas una idea del tamaño: en 2024 se sirvieron cerca de 20.000 degustaciones de unas 100 referencias enogastronómicas.
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El hilo conductor fue el maridaje entre los vinos de la DO Costers del Segre y los del AOC Gaillac, de la Toscana Occitana, una conexión que le da nombre al concepto. La apertura corrió a cargo del espectáculo de acrobacia 'Vindèmia, els ulls al cel', y el domingo tomó el relevo Toni Albiol —mejor sumiller de Cataluña en 2023 y dentro del Top 10 de España en 2024—, que guio una cata por las siete subzonas de la DO en un formato abierto y al aire libre, en plena plaza de la Llotja. Hubo también talleres, como el 'Taller de Cata de Vinos sin Vino' con ComoPomona, y música en directo con De Noche y el dúo de guitarra de Júlia Cruz y Abraham Lojo.
Lo interesante es que la fiesta no se queda solo en la copa. Lleida Turisme programó dos visitas guiadas que vinculan el vino con el patrimonio de la ciudad: 'Herencia templaria: el vino de la Milicia', en el Castillo Templario de Gardeny, y 'Vino de Piedra', en la Seu Vella. Ambas cuestan 8 euros y son gratuitas para los menores de 13 años, y sirven para ver el vino desde el otro lado, el histórico. El Castillo Templario de Gardeny, un complejo conventual del siglo XII con su iglesia románica de Santa María, y la Seu Vella, la catedral románica que domina el Turó y toda la comarca del Segrià, son dos paradas que funcionan igual de bien el resto del año.
Detrás de todo esto está la DO Costers del Segre, que agrupa la vitivinicultura de la provincia en siete territorios —Artesa de Segre, Garrigues, Pallars, Raimat, Segrià, Urgell y Valls de Riucorb— y que se caracteriza por suelos calizos y un clima continental con fuertes oscilaciones térmicas. Fue la primera DO en implementar un programa de sostenibilidad propio. En sus viñas, situadas entre los 200 y los 400 metros de altitud, predominan las blancas Macabeo, Parellada y Chardonnay, y las tintas Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Tempranillo, Garnacha y Trepat, con la recuperación de la variedad autóctona Trobat. La ruta que las une atraviesa Pallars Jussà, el Segrià, el Urgell, las Garrigues, la Noguera y la Segarra, con bodegas, enotecas y restaurantes repartidos por toda la cuenca del Segre.
Fecha de publicación
21 de agosto de 2026
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