
Hay pueblos que se ganan la vida contando quiénes son, y La Mata de Curueño es uno de ellos. Con apenas cincuenta y dos habitantes y dentro del término municipal de Santa Colomba de Curueño, a unos 37 kilómetros de León y a orillas del río Curueño, el pueblo ha puesto en marcha su programación cultural de verano, que la asociación 'Los Cantarales' sostiene del 31 de julio al 22 de agosto. Todo empezó el viernes 31, a las ocho de la tarde, con la inauguración de dos exposiciones en la Casa de la Cultura: 'Artesanías y labores', hecha por los propios vecinos, y 'Fotografías. Homenaje a los mayores de 80 años (1980-2025)'.
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El sábado 1 de agosto el programa siguió por la mañana y por la tarde. A las diez se hizo la Ruta Saludable 'Conoce La Mata de Curueño', que recorre el pueblo y termina en el 'Banco del Beso', junto al río, y a las ocho, en la Casa Concejo-Teleclub, se presentó el libro 'La Mata de Curueño. Raíces y memoria', de Juan F. Díez Muñiz: 280 páginas y 700 fotografías antiguas a color repartidas en seis capítulos sobre el territorio, la historia, el vecindario y el patrimonio cultural inmaterial. Es el tipo de libro que explica un lugar desde dentro, con imágenes que no se encuentran en ningún otro sitio.
Lo que queda por delante en agosto mezcla ciencia, tradición y música. El miércoles 5 hay un taller de preparación del eclipse solar; el viernes 7, un filandón en torno a la Lucha Leonesa; y el 15, un concierto al ritmo de la dulzaina. A eso se suman charlas, presentaciones literarias y homenajes a los mayores que la asociación va repartiendo a lo largo del mes. Y el punto final llega del 23 al 30 de agosto con las Fiestas de San Martín, patrono de la localidad, que incluyen el ancestral 'Pregón del Corral de las Sopejas' y todo tipo de actos tradicionales.
Para quien no conozca el pueblo, conviene saber qué se encuentra allí. La Mata conserva restos de un torreón y de un castillo medievales, y su Plaza de Felipe Fernández funciona como símbolo histórico que marca la división entre el Barrio de Abajo y el Barrio de Arriba. Tiene incluso himno propio, con letra y música de F. Sierra, y una bandera rectangular con los colores del pendón y tres árboles que representan la abundancia de vegetación de la zona. El mencionado 'Banco del Beso', en la zona de baños del río Curueño, es uno de los puntos de encuentro habituales tanto de las rutas saludables como de la vida cotidiana del pueblo. Es, en resumen, un verano pensado para disfrutar en familia, con exposiciones, libros y rutas que dan a conocer un pueblo que no se queda quieto.
Fecha de publicación
2 de agosto de 2026
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