
Si alguna vez has visto la palabra mozárabe en un cartel de una iglesia, te interesa saber que hoy se discute bastante. Lo que muchos llaman así es lo que en León se conoce como Prerrománico Leonés, un conjunto de iglesias y monasterios del siglo X que marcan la identidad cultural de la provincia. Según el historiador del arte Gerardo Boto Varela y la estudiosa Jerrilynn Dodds, del Sarah Lawrence College, el término es un anacronismo: aparece en documentos andalusíes de un siglo posterior, y en aquella época los cristianos que vivían bajo poder musulmán se llamaban dimmíes. Boto Varela sitúa además la invención de la etiqueta en el siglo XIX, de la mano de Manuel Gómez-Moreno.
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Este arte se desarrolló entre los reinados de García I y Vermudo III, entre 910 y 1037, en la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica, como continuación del Prerrománico Asturiano. Mezcla la tradición constructiva hispana, goda y asturiana, con aportaciones del mundo musulmán, y se reconoce por el arco de herradura califal, los alfices, los frisos de esquinilla y las bóvedas gallonadas. La asociación AIPRELE, creada en 2019, impulsa el nombre y se propone «proteger, poner en valor y divulgar» este patrimonio. El pasado 14 de octubre se presentó en el Salón Alfonso V del Ayuntamiento de León el libro El Prerrománico Leonés. Arte en el Reino de León (910-1037), coordinado por Artemio M. Martínez Tejera. Tiene 300 páginas, textos de 13 especialistas, 117 imágenes y un glosario de 108 términos, y según se ha contado, tardó más de diez años en publicarse.
Si quieres empezar por el ejemplo más conocido, San Miguel de Escalada está en el término de Gradefes, a orillas del Esla, a unos 27 kilómetros de la capital y junto al Camino de Santiago. Según la información que he leído, un grupo de monjes llegados del emirato de Córdoba en 912, encabezados por el abad Alfonso, levantó la iglesia en doce meses reaprovechando materiales romanos y visigodos. Del conjunto destacan el pórtico de doce arcos de herradura, la torre románica del siglo XI y la llamada Puerta del coro. El Beato que se copió e iluminó en este monasterio se conserva hoy en la Biblioteca Morgan de Nueva York. Hasta el 31 de octubre el templo abre de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:00, los domingos de 10:00 a 14:00, y los lunes permanece cerrado. La entrada individual cuesta 3€ y los grupos de más de 20 personas pagan 2€ por persona. Desde el 1 de noviembre, la franja de tarde pasa a ser de 16:00 a 18:00.
Más al oeste, en Peñalba de Santiago, municipio de Ponferrada, se encuentra la iglesia de Santiago de Peñalba, una de las obras prerrománicas mejor conservadas del país. Fue terminada en 937 por el abad Salomón y está ligada al entorno de San Genadio, en el Valle del Silencio. Por dentro, los arcos de herradura dividen la nave y en las paredes del coro hay grabados en estuco con figuras humanas, formas geométricas y animales, entre ellos un elefante. Su horario es de miércoles a sábado de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 18:00, los domingos de 10:00 a 13:00, y lunes y martes cierra. Por último, AIPRELE organiza viajes culturales, conferencias y expediciones, y ha puesto el foco en edificios de los siglos X y XI situados en comarcas alejadas de las grandes rutas, como Valcárcel, Gordón, Luna, Babia o la vega del Porma.
Fecha de publicación
19 de octubre de 2026