
El Molino Sidrón está a punto de cambiar el cereal por los libros. El antiguo molino harinero, levantado en la Era del Moro, junto a la muralla romana, se convertirá en la Casa de las Letras Leonesas, un centro cultural y turístico dedicado a la literatura y a los escritores leoneses. El alcalde, José Antonio Diez, visitó las obras este miércoles 9 de septiembre y adelantó que el edificio, ya liberado de la maleza que lo rodeaba, empezará a tener uso cultural en cuanto se completen los trabajos de equipamiento y mobiliario.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de León y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
No es un edificio cualquiera. Se trata de una construcción industrial de principios del siglo XIX —aparece al menos en 1801 como un molino harinero de 8,30 por 5,50 metros propiedad de un tal don Roque, y en 1821 ya estaba en manos de Pedro Gaztañaga— y es el único vestigio de la actividad industrial del XIX en León levantado en tapial. Con el tiempo pasó a usarse como garaje, y hoy es el último ingenio hidráulico tradicional que se conserva dentro del casco urbano. Su protección es triple: está integrado en el Conjunto Histórico de la Ciudad Antigua y se sitúa dentro de los entornos protegidos de la muralla romana y del Castillo, lo que ha obligado a conservar elementos como los cárcavos y los espacios inferiores por donde circulaba el agua que movía la maquinaria.
La rehabilitación cuesta 1.040.000 euros con IVA incluido, en torno a los 1,1 millones, y se financia en un 75% con fondos europeos Next Generation y con el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino. Las obras las ejecuta la empresa Decolesa bajo el estudio de arquitectura Rodríguez Valbuena, y se espera que terminen a finales de 2026, con la apertura prevista antes de que acabe el año. El espacio dispone de unos 300 o 350 metros cuadrados útiles repartidos en tres plantas, con la novedad de una bajocubierta, y albergará salas de reuniones, exposiciones, despachos de gestión y archivos. Por su tamaño no está concebido como una gran biblioteca ni como un archivo permanente, aunque se podrá estudiar la incorporación de donaciones.
El proyecto forma parte de algo más amplio: la recuperación patrimonial y la conexión peatonal del entorno norte del casco histórico, que incluye la peatonalización de la calle Carreras y la avenida de Los Cubos, la remodelación del entorno del Arco de la Cárcel y la ronda interior. Ese arco, también conocido como Puerta Castillo, es la única puerta de la antigua muralla romana que se conserva hoy en día, está en la calle Serranos, 41, conecta la Plaza del Espolón con la Plaza Puerta Castillo y lo corona una estatua de Don Pelayo. Mezcla elementos romanos y medievales, tiene un paso de unos tres metros de ancho y debe su nombre a la proximidad del antiguo castillo de León, que funcionó como prisión y donde falleció el Duque de Híjar tras quince años de encierro. Las murallas, declaradas Monumento Histórico Artístico el 3 de junio de 1931, delimitan el casco antiguo y fueron edificadas por la Legio VI y reedificadas en piedra por la Legio VII en el año 74 d.C.
Fecha de publicación
9 de septiembre de 2026