
Hay edificios que cuentan la historia de un pueblo sin necesidad de placas, y La Casona es uno de ellos. El Ayuntamiento de La Robla ha adjudicado la primera fase de su rehabilitación a la empresa Valdenucielo por 1.174.760 euros, y el plan es convertir lo que hoy es una ruina en el centro del núcleo urbano en un espacio cultural. El inmueble ocupa los números 6 y 8 de la calle Ramón y Cajal, tiene dos plantas y un amplio patio interior, y lleva tiempo en evidente deterioro: la cubierta se ha ido colapsando, hay derrumbes parciales y daños en forjados, cerramientos y elementos estructurales. De hecho, la intervención se ha calificado como una actuación urgente, tanto por patrimonio como por seguridad.
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La casa tiene su historia. Es uno de los últimos testimonios de la arquitectura tradicional de La Robla y estuvo vinculada a los Sarabia, una familia de médicos, a comienzos del siglo XX. En su fachada sur hubo un amplio jardín con árboles exóticos que hoy ha desaparecido, y en la segunda planta se levantaba una gran galería acristalada sobre un soportal de madera, uno de los rasgos más singulares del edificio. A lo largo de las décadas, el inmueble fue cambiando de piel: por sus estancias pasaron comercios, un bar, una mercería y hasta una fábrica de gaseosas.
La recuperación no se hace de una sola vez, sino en tres fases condicionadas a la financiación disponible. La primera, la ya adjudicada, se centra en lo urgente: consolidar la estructura, rematar las cubiertas y recuperar esa galería, considerada el elemento de mayor relevancia patrimonial. La segunda fase entrará en el interior, con instalaciones, aislamientos y tabiquería. Y la tercera completará los acabados y pondrá el edificio en servicio, aunque sin incluir el mobiliario. El resultado final será un equipamiento público de carácter cultural y social, con especial atención a la lectura, la consulta y la difusión del conocimiento, y con margen para acoger otras actividades culturales.
El cambio de uso ha sido aprobado por la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de León, y la intervención encaja en una estrategia más amplia del Ayuntamiento: crear una «manzana cultural» en pleno centro de La Robla. En cuanto al dinero, el proyecto se apoya en una doble subvención de la Diputación de León: 400.000 euros del Plan R (Rehabilitar, Recuperar, Reactivar) del Instituto Leonés de Cultura y 540.000 euros del Plan de Infraestructuras, Obras y Servicios (Píos), con el resto cubierto con fondos propios.
Para un pueblo como La Robla, recuperar un edificio que estuvo décadas funcionando como bar, mercería y fábrica de gaseosas y darle un uso cultural es una forma de no dejar que esa historia se caiga por completo. La primera fase es la más crítica, porque es la que sostiene el resto del proyecto, y también la que devuelve a la calle Ramón y Cajal una fachada que llevaba tiempo pidiendo auxilio. Habrá que seguirle la pista a las siguientes etapas, porque el edificio no estará listo en un abrir y cerrar de ojos, pero el primer paso ya está en marcha.
Fecha de publicación
15 de octubre de 2026