
Hay sitios que forman parte del mapa mental de una ciudad aunque lleven años apagados, y El Cebadero es uno de ellos en Leganés. El restaurante más emblemático del municipio vuelve a tener vida propia tras seis años cerrado: el Ayuntamiento ha adjudicado su concesión y el local, que muchos recordarán como el sitio de referencia para comer en la zona, se prepara para abrir otra vez. Para quien no lo tenga fresco, el cierre llegó en 2020, en plena pandemia, cuando el establecimiento funcionaba bajo el nombre de Kai Eder y su último contrato de concesión estaba vigente desde enero de 2017. Desde entonces, las persianas habían permanecido bajadas.
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La nueva etapa llega de la mano de ELIVGEST, S.L., una empresa especializada en la gestión de restaurantes asiáticos, que se ha adjudicado la concesión administrativa por un periodo de 20 años, con posibilidad de ampliarla otros cinco. El equipo de Gobierno municipal, formado por PP y ULEG, aprobó la adjudicación en Junta de Gobierno, y ahora comienza la cuenta atrás real: la empresa tiene un máximo de seis meses para ejecutar las obras de reparación y reforma, valoradas en cerca de 50.000 euros, antes de poder recuperar la actividad. Es decir, que el local no abre mañana, sino que primero pasa por el taller.
La ubicación es parte del encanto y, a la vez, del argumento para su reapertura. El restaurante ocupa 484,5 metros cuadrados de superficie construida dentro del Centro Municipal Las Dehesillas, en el número 4 de la Avenida del Museo, justo al lado del Museo de Escultura Luis Arencibia y del propio centro municipal donde se ofician las bodas civiles, y frente al Recinto Ferial, con una zona de aparcamiento aledaña. Es un entorno que combina cultura, trámites civiles y espacio abierto, y que además del restaurante acoge el museo. El adjudicatario podrá solicitar la instalación de una terraza previo pago de la tasa correspondiente, algo que en un sitio así marca la diferencia entre una cena cerrada y una tarde al aire libre.
En lo económico, los números son claros. La empresa deberá abonar al Ayuntamiento un canon anual de 64.202 euros, actualizable según el IPC, lo que se traduce en unos ingresos totales estimados de 1.251.939 euros para el Consistorio a lo largo de los próximos 20 años. Carlos Delgado, primer teniente de alcalde y concejal de Patrimonio, ha destacado que la decisión permitirá mejorar la oferta gastronómica y de ocio del municipio, generar ingresos para el Ayuntamiento y dar servicio a los vecinos en un entorno idílico. La combinación de esos tres puntos —oferta, ingresos y servicio vecinal— es la que justifica, desde el Consistorio, devolverle la vida a un local que llevaba medio lustro en silencio.
Así que, si El Cebadero era uno de esos sitios que echabas en falta en Leganés, la buena noticia es que ya tiene dueño y un plan concreto. Quedan por delante los meses de obra y el ajuste de la nueva propuesta gastronómica, pero el edificio vuelve a tener nombre y una fecha en el horizonte. Habrá que estar atentos a cuándo se abran las puertas del número 4 de la Avenida del Museo, porque el regreso de un clásico local nunca es un trámite menor.
Fecha de publicación
15 de septiembre de 2026
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