
El domingo pasado, la avenida de Los Marreros, en Playa de Mogán, se llenó de cajas de fruta y gente buscando llevarse algo fresco a casa. Allí se celebró la novena edición de la Feria del Mango y el Aguacate de Mogán, de 08:30 a 17:00, y el balance que dejan las cifras es difícil de ignorar: más de 10.000 visitantes, un nuevo récord de afluencia que superó lo hecho en la edición anterior. El cambio de ubicación tuvo mucho que ver, ya que este año la feria se trasladó a una avenida más amplia que la antigua explanada del Castillete, y ese espacio extra se notó en lo cómodo que se movió todo el mundo.
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El protagonismo se lo llevaron los agricultores, diecisiete en total, que pusieron sobre la mesa aproximadamente 6.000 kilos de mango —variedades Hass, Valencia Pride y Gomera, con precios que rondaban los 2 y 4 euros el kilo— y unos 5.500 kilos de aguacate, de las variedades tradicionales de verano o del país, que se movieron entre los 6 y los 10 euros el kilo. No se quedaron solo en eso: también hubo piña tropical, maracuyá y pitaya, y al final del día se habían vendido más de 11.500 kilos de fruta, es decir, que se agotó prácticamente toda la producción disponible. Es decir, que quien fue con la idea de llenar la nevera volvió con las bolsas llenas.
Alrededor de los puestos de fruta se montó un pequeño mercado en sí mismo. Hubo trece puestos de artesanía, siete dedicados a productos elaborados como mermeladas, miel, queso y pan, y doce de gastronomía, con pinchos y tapas elaborados con el propio mango y el aguacate de la zona. En esa parte participó también el PFAE de restauración del municipio, así que buena parte de lo que se probó allí llevaba mano local. Entre las dos cosas, la compra de fruta y el picoteo, la feria funcionó como un mercado al aire libre donde el producto viajaba directamente del campo a la mesa, sin intermediarios.
Desde el Ayuntamiento no ocultaron el entusiasmo. La alcaldesa, Onalia Bueno, destacó el interés que mostró la gente y valoró el cambio de ubicación, recordando que Mogán es el único municipio de Canarias que celebra tres ferias al año relacionadas con el sector primario. Por su parte, el concejal de Agricultura, Neftalí Sabina, puso el foco en lo que no se encuentra en cualquier sitio: en Mogán se cultivan variedades que no llegan a las cadenas de supermercados, y calificó el evento como «la fiesta del sector».
En el fondo, lo que se celebró fue algo sencillo: una feria gastronómica y cultural gratuita que pone en valor la producción local a precios asequibles y que acorta la distancia entre quien cultiva y quien consume. Para un municipio que vive del campo y del mar, ver que más de diez mil personas se acercaron un domingo por la mañana a comprar fruta directamente de los agricultores es, probablemente, la mejor forma de medir el éxito de una cita como esta. Queda ya el listón alto para la próxima edición.
Fecha de publicación
8 de septiembre de 2026