
Las Perseidas, también conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo, son la lluvia de meteoros más famosa del año y se ven desde todo el hemisferio norte en pleno verano. El fenómeno ocurre cuando la Tierra cruza la estela de polvo, hielo y fragmentos rocosos que deja el cometa 109P/Swift-Tuttle, descubierto por Lewis Swift y Horace Parnell Tuttle el 19 de julio de 1862, con 26 kilómetros de diámetro y un periodo orbital de 133 años; su último paso por el perihelio fue el 11 de diciembre de 1992. Las partículas entran en la atmósfera a 59 kilómetros por segundo y se calcinan por la fricción. Aunque parecen venir de la constelación de Perseo, su radiante está en una región limítrofe entre Casiopea y Camelopardalis.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Las Palmas y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
En 2026 el periodo de visibilidad va del 17 de julio al 24 de agosto, y el máximo llega la noche del 12 al 13 de agosto, entre las 4 y las 6 horas del tiempo oficial peninsular, con actividad intensa desde las 23:00 del día 12 hasta las 11:00 del 13. En condiciones óptimas pueden caer hasta 200 meteoros por hora, y en sitios oscuros con el radiante elevado el número observable por hora puede superar el centenar. La luna nueva es la tarde del 12 de agosto a las 16:37 hora local canaria, lo que deja el cielo completamente oscuro. Ese mismo día, antes de la puesta de sol, hay un eclipse solar total visible en la península y parcial en Canarias, que empieza alrededor de las 18:56, alcanza su máximo entre las 19:52 y las 19:54 y termina entre las 20:43 y las 20:46.
En Canarias los mejores puntos están en las Reservas Starlight certificadas: el Roque de los Muchachos en La Palma, a 2.426 metros de altitud; Fuerteventura; y las Cumbres de Tenerife, con el Parque Nacional del Teide y sus miradores de Chío y de los Azulejos. En Gran Canaria se recomiendan el entorno del Roque Nublo, los Llanos de la Pez y el mirador astronómico de la Degollada de las Yeguas, además del Mirador Pico de las Nieves a 1.800 metros. En La Palma también funcionan el Llano del Jable y el Mirador de San Borondón, y en Tenerife, aparte del Teide, el Mirador de Masca y el Mirador de El Palmar. La clave es elegir un lugar con cielo oscuro, horizonte despejado y sin contaminación lumínica, lejos de las ciudades.
Para verlo hay que llevar ropa de abrigo, porque en las zonas altas las temperaturas bajan mucho durante la madrugada, y también manta o esterilla, agua y comida. No hacen falta telescopio ni prismáticos: lo más cómodo es tumbarse y esperar unos 20 o 30 minutos a que la vista se acostumbre a la oscuridad. Conviene mirar hacia las zonas más oscuras del cielo, en dirección opuesta a la Luna si estuviera presente, y evitar linternas o frontales de luz blanca para no perder la adaptación; lo ideal es una linterna de luz roja o tenue.
Fecha de publicación
5 de agosto de 2026
Más información