
El Pueblo Canario, en pleno centro de Las Palmas, ha entrado en una fase crítica para salvar una parte muy concreta de su patrimonio: los murales de la ermita de Santa Catalina. El Ayuntamiento ha encargado una actuación de emergencia para frenar el deterioro de unas pinturas que, hasta ahora, se daban por casi perdidas. La intervención recae en la empresa Construcciones Rodríguez Luján, con sede en Gáldar, y se centra en detener una humedad que en buena parte de los puntos analizados supera el 95%.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Las Palmas y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Para entender qué se está intentando salvar, hay que mirar la historia del edificio. La ermita fue levantada en 1356 por religiosos procedentes de Baleares y está declarada Bien de Interés Cultural. Entre 1957 y 1958, el artista de Tamaraceite Jesús Arencibia (1911-1993) pintó en ella unos murales expresionistas con la iconografía de Santa Catalina de Alejandría, usando la técnica de la encáustica sobre lienzos adheridos al muro. El problema apareció en mayo de 2025, cuando se retiraron las protecciones tras una rehabilitación de la ermita terminada en diciembre de 2024, que costó 437.950 euros. Los técnicos del Cabildo advirtieron entonces de una situación crítica con riesgo inminente de destrucción irreversible: el 40% del mural de la pared norte estaba infectado por hongos y bacterias, y un 2% ya se consideraba irrecuperable.
Desde entonces el asunto ha ido escalando. En julio de 2025 se encargó un análisis a un laboratorio especializado, cuyos resultados llegaron en noviembre y recomendaban mejorar la estanqueidad de la cubierta y aplicar una barrera antihumedad en la cimentación. En mayo de 2026, la consejera del Partido Popular en el Cabildo, Pepa Luzardo, interpeló al consejero de Presidencia, Teodoro Sosa, lamentando el deterioro irreversible. En marzo de ese mismo año, el Cabildo rechazó la propuesta del Ayuntamiento de arrancar el mural. La obra de emergencia que ahora se ejecuta incluye retirada de revestimientos, sistema de deshumidificación, ventilación forzada, impermeabilización de cubiertas, tratamiento antihumedad, revestimiento de paramentos, placas de mármol en zócalos y reposición parcial de la cobertura cerámica.
El conflicto político también ha llegado al Parlamento canario. El 7 de julio, el diputado Carlos Ester preguntó por qué el Ayuntamiento no había solicitado apoyo autonómico, a lo que la consejera de Cultura, Migdalia Machín, respondió recordando que el titular del inmueble es el Ayuntamiento. Paralelamente, el Cabildo ha pedido incoar un procedimiento sancionador contra el consistorio por una presunta infracción grave de la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias, con una multa estimada entre 3.001 y 150.000 euros.
Todo esto ocurre mientras el resto del conjunto sigue en obras. El Pueblo Canario, también conocido como Museo Néstor, nació del estudio que Néstor Martín-Fernández De La Torre hizo sobre la canariedad y la cultura popular, con la primera piedra puesta el 2 de abril de 1938 y el museo inaugurado el 18 de julio de 1958. Actualmente el museo permanece cerrado al público por reforma de sus instalaciones, con el Ayuntamiento licitando una nueva rehabilitación y mejora de la pinacoteca por un presupuesto base de 4.292.996,36 euros y un plazo de ejecución de 24 meses. Por ahora, la prioridad urgente son esos murales que corren riesgo de desaparecer.
Fecha de publicación
28 de julio de 2026
Más información