
El verano canario se despide con un guiño del cielo. La madrugada del viernes 28 de agosto hay eclipse lunar parcial, y desde las islas se puede ver completo, sin prisa y sin gastar un euro. La diferencia con los eclipses solares es la que más conviene tener clara: este se mira a simple vista, sin gafas, sin filtros y sin ningún riesgo para los ojos. No hace falta equipo especial, solo buscar un sitio oscuro y mirar hacia arriba.
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El calendario astronómico viene cargado. Apenas dos semanas antes, el 12 de agosto, hubo eclipse solar total, y ahora toca el turno de la Luna. El parcial comienza a las 04:34 y se alarga hasta las 07:52, así que gran parte del fenómeno ocurre mientras el cielo sigue oscuro. El máximo se produce en torno a las 05:13, hora local canaria, y el momento de mayor cobertura llega a las 06:12:53, con el 93% del disco lunar dentro de la sombra de la Tierra. Esa cifra, 0,93, es la magnitud del eclipse: casi todo el disco queda cubierto por la umbra terrestre.
Aunque técnicamente no llega a ser un eclipse total, la diferencia es mínima. Durante el máximo, solo una pequeña parte de la Luna queda fuera de la sombra, mientras el resto se tiñe de ese tono rojizo tan característico de los eclipses lunares. Es, en la práctica, una imagen muy parecida a la de un eclipse total, pero con un trocito iluminado que delata que no ha llegado a cubrirse del todo.
La ventaja de Canarias es la posición. La Luna permanece sobre el horizonte hasta después de que concluya la fase parcial, lo que permite seguir el fenómeno completo, mientras que en otras latitudes el ocaso lunar puede cortar la observación antes de tiempo. Para quien lo siga desde aquí, el recorrido es cómodo: la Luna sale el día anterior a las 21:01 y no se pone hasta las 07:47 del día 28, así que el eclipse se desarrolla con el satélite bien colocado en el cielo.
Para verlo bien hay dos recomendaciones sencillas. La primera es buscar un punto elevado y con poca contaminación lumínica: cuanto menos alumbrado esté el entorno, más se nota el cambio de color de la Luna. La segunda es consultar la previsión meteorológica, porque una capa de nubes puede dejarte con las ganas. Fuera de eso, el plan es tan sencillo como salir de casa y mirar al cielo.
Es, además, una forma redonda de cerrar la temporada. Esta es la tercera y última luna llena del verano de 2026, después de las del 29 de junio y el 29 de julio, y cae justo en esa madrugada en la que el verano empieza a despedirse. Como plan nocturno, gratuito y familiar, tiene poco que envidiar a nada: basta con una manta, un sitio oscuro y un poco de paciencia hasta el amanecer. Y si te quedas con ganas de más, el próximo gran eclipse solar visible desde España será el 2 de agosto de 2027, un total contemplable desde el sur peninsular, Ceuta y Melilla.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026