
Jerez estrena hoy lunes 10 de agosto Halo Jerez, la primera cueva de sal de la provincia de Cádiz y el primer centro de haloterapia de la región. Está en la avenida de Lebrija, en la esquina con la calle Ingeniero Ángel Mayo, y se presenta como una propuesta de bienestar y salud respiratoria basada en un método natural: inhalar partículas de sal en un entorno preparado. El espacio combina música suave, sillones reclinables y tumbonas, y reserva una zona específica para los niños con juguetes, a la que próximamente se sumará un tobogán. Se puede acudir desde los tres meses de edad.
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De momento el centro funciona exclusivamente con cita previa, para organizar mejor las sesiones, evitar aglomeraciones y garantizar una atención personalizada. Cada sesión dura 45 minutos y puede hacerse de forma individual o reservando la sala para un mismo núcleo familiar. Al terminar, el establecimiento realiza una limpieza integral de la sala y sustituye todas las sábanas desechables de las tumbonas. El espacio cuenta además con un sistema para controlar la humedad y mantener las partículas de sal en suspensión durante las sesiones.
Según Patricia Pérez Lobo, responsable del centro, la haloterapia contribuye a la higiene de las vías respiratorias, favorece el cuidado de la piel y ayuda a reducir el estrés, con margen para dar alivio a personas con distintas sensibilidades respiratorias y cutáneas. Pérez Lobo subraya que se trata de un centro de bienestar y no del ámbito clínico o sanitario, por lo que no sustituye ningún tratamiento médico y debe entenderse como un complemento a las indicaciones de los profesionales. La idea nació tras probar la haloterapia con su hija pequeña, que sufría problemas respiratorios, y observar una mejora notable; también comprobó beneficios en su propio caso, ya que padecía dermatitis y los brotes disminuyeron.
El funcionamiento recrea el aire de las minas de sal, rico en micropartículas de sal mineral de origen cien por cien natural, que un halogenerador distribuye a través de tuberías o en salas revestidas de sal. Entre los beneficios atribuidos están la limpieza de las vías respiratorias, los efectos antiinflamatorios y bactericidas, la reducción de la mucosidad, la mejora de la función pulmonar y el alivio en problemas como asma, bronquitis crónica, alergias, fibrosis quística, bronquiolitis y otitis, además de indicaciones dermatológicas como psoriasis, dermatitis atópica, eccema, infecciones de la piel y acné, y la reducción del estrés, la ansiedad y la depresión. Para los niños la sesión suele durar 40 minutos en una sala acompañada de un adulto, con juguetes, mesa para pintar y televisión; para los adultos son 50 minutos en una sala independiente, a menudo con cromoterapia y musicoterapia.
Conviene tener presente que la eficacia científica de la haloterapia tiene matices. Algunos estudios y asociaciones médicas señalan que la evidencia que respalda sus beneficios en el sistema respiratorio es limitada o que los trabajos existentes presentan fallos metodológicos. Organizaciones como la Sociedad Catalana de Neumología y la Sociedad Española de Neumología Pediátrica han indicado que no existe evidencia científica sólida que respalde el tratamiento, aunque no descartan asistir a estos espacios como terapia adyuvante si están debidamente acreditados. Algunos expertos advierten, además, que la inhalación de sal puede irritar las vías respiratorias en ciertos casos y que la terapia no está aprobada por la FDA para fines médicos.
Fecha de publicación
10 de agosto de 2026