
El Castillo de Santa Catalina no es un sitio que los jienenses miren con sorpresa: corona el cerro del mismo nombre, en una estribación de la Sierra de Jabalcuz, a 820 metros de altitud, y desde ahí se ve toda la ciudad, los olivares y las montañas alrededor. Pero este fin de semana cambia el registro. Dentro de la iniciativa «Jaén no duerme en verano», la fortaleza acoge un programa de ocio activo que mezcla yoga, vía ferrata y orientación nocturna, una forma distinta de acercarse a un monumento que es Bien de Interés Cultural desde 1931 y Monumento Nacional desde 1985.
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La parte más tranquila llega el domingo 23 de agosto: una sesión de yoga organizada por «Respira la noche», a las 21:30, con entradas desde 8 euros. Para quien prefiera algo más movido, las actividades de aventura se reparten por el entorno. Las salidas nocturnas de vía ferrata bajo la luna se hacen en las inmediaciones de la Fuente de la Peña, y las jornadas de orientación nocturna tienen su escenario en el Neveral, con cita los días 23 y 30 de agosto. Todo forma parte de un ciclo más amplio, «Jaén no duerme en verano», que se alarga hasta el 4 de septiembre y que se cruza con «Noches de Luz en los Castillos de Jaén», con espectáculos que combinan música, luz, arte digital y experiencias sensoriales en los recintos defensivos de la provincia.
Para quien no conozca el sitio, conviene situarlo. El castillo es una antigua construcción defensiva de acabado cristiano-medieval, una de las tres fortalezas que forman el recinto defensivo del Castillo de Jaén, junto al Alcázar Viejo y el Abrehuí. Su nombre viene de la capilla de Santa Catalina de Alejandría, de estilo gótico y levantada entre los siglos XIII y XIV. Lo que se ve hoy es de origen castellano, erigido tras la conquista de la ciudad por Fernando III en 1246, a quien se la arrebató al rey de Granada Al-Ahmar; fueron Alfonso X y Fernando IV quienes intensificaron y culminaron las obras. En el siglo XIX, la invasión napoleónica obligó a reformar las estructuras defensivas. Muy cerca, en los años sesenta, se construyó el edificio que hoy ocupa el Parador Nacional.
El recinto se asienta sobre la roca viva del cerro. En el lado oeste está la Torre del Homenaje, una gran torre cuadrada de 15,45 metros de lado y más de 30 de altura, con tres plantas, terraza, bóveda cruzada de arcos ojivales y acceso desde el patio de armas. El perímetro sur no tiene torres porque se apoya en un escarpe vertical, y conserva una poterna y un saledizo con una letrina. Al norte hay tres torres, dos albarranas y una junto a la puerta de acceso, más una quinta torre pentagonal en el extremo oriental. El patio de armas es amplio y guarda restos de dos aljibes y un bastión. La mampostería es menuda en general, con sillar o sillarejo en los ángulos y ladrillo o dovelas de cantería en los arcos. En total, el castillo ocupa unos 3.000 metros cuadrados, con unos 525 metros cuadrados útiles de exposición interpretativa.
La visita recorre la Sala de Recepción y Conferencias de la Torre del Homenaje, con audiovisual; la Torre de las Troneras, donde estaban las letrinas; la Torre de la Vela, con una representación virtual de la fortaleza durante la ocupación francesa; la Prisión, ambientada en esa misma época y con sus calabozos; la Torre albarrana, con sistemas multimedia; y la Torre de las Damas, convertida en espacio-museo con piezas arqueológicas. A la izquierda del castillo, en el punto más alto de la ciudad, está la Cruz del Castillo, símbolo jienense que recuerda la que mandó colocar Fernando III el Santo. La cruz actual es una donación de la familia Balguerias de octubre de 1951, con una lápida de mármol gris y un soneto grabado por el cantero Antonio Prieto.
El Centro de Interpretación, del Ayuntamiento de Jaén, es donde se puede hacer el recorrido por la historia del castillo. En la entrada hay una máquina expendedora de tickets que solo acepta tarjeta de crédito, y las entradas también se compran por adelantado en la web del monumento. En verano, el centro abre de lunes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00, y los domingos de 10:00 a 15:00, con los miércoles gratis de 17:00 a 21:00 previa reserva. El Ayuntamiento mantiene el servicio de bus al castillo los fines de semana y festivos, y se admite la entrada con perros siempre que sean mascotas educadas y estén en regla.
Fecha de publicación
18 de agosto de 2026
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