
Fiesta dedicada al Santo titular de la Ermita de San Marcial, con desfile de armas y romería para conmemorar la victoria de 1522.
La ciudad fronteriza conmemora su victoria de 1522 con un desfile de armas centenario, música y romería, uniendo a generaciones en una fiesta inigualable.
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Cada 30 de junio, Irun se transforma para celebrar el Alarde de San Marcial, el punto culminante de sus Fiestas de San Pedro y San Marcial. Este 2025, la ciudad volverá a vibrar con una de sus tradiciones más arraigadas y emotivas, un desfile de armas que no solo es una exhibición, sino una profunda conmemoración de la victoria de las tropas irunesas sobre las francesas en 1522. Desde las primeras horas de la mañana, las calles y plazas de Irun se llenan de un ambiente festivo y solemne, culminando en una animada romería en el Monte San Marcial.
El Alarde de San Marcial es un evento que, por su naturaleza y significado, convoca a toda la ciudadanía. Es importante destacar que en Irun coexisten dos Alardes: el tradicional y el igualitario. Ambos comparten el mismo espíritu conmemorativo, aunque difieren en su composición y organización. El Alarde tradicional, organizado por la Junta de Mandos del Alarde de San Marcial, y el Alarde igualitario, impulsado por Alardezaleak, cuentan con sus propios mandos. Para este 2025, Asier Etxepare ha sido ratificado como General del Alarde tradicional, mientras que Maite Vergara Iraeta ostenta el cargo de General del Alarde igualitario, reflejando la diversidad y evolución de esta fiesta centenaria.
Para comprender la magnitud del Alarde, es esencial viajar quinientos años atrás, hasta el 30 de junio de 1522. En aquel entonces, el rey francés Francisco I buscaba recuperar el control del Reino de Navarra, anexionado a la Corona de Castilla por Fernando I. Las tropas francesas, compuestas por mercenarios labortanos y alemanes, intentaron tomar el estratégico castillo de Behobia y se posicionaron en la Peña de Aldabe de Irun.
Frente a esta amenaza, la milicia irunesa, liderada por los capitanes Juan Pérez de Azcue y Miguel de Ambulodi, se preparó para la defensa. Un elemento crucial en esta contienda fue la astucia de las mujeres, ancianos y niños de Irun, quienes, portando 'hachas de palo' ardiendo, caminaron en silencio por el Camino Real. Su objetivo era confundir al enemigo, haciéndoles creer que las tropas irunesas se concentraban en Irun, mientras que los soldados avanzaban sigilosamente por el lado opuesto, sorprendiendo a las fuerzas francesas y logrando una resonante victoria.
En agradecimiento a esta hazaña y a la intervención divina, los cabildos secular y eclesiástico de Irun hicieron voto de acudir cada 30 de junio en procesión al monte de la victoria, rebautizado como Monte San Marcial, donde años más tarde se erigiría una ermita en honor al santo. Así, lo que comenzó como una procesión religiosa y una revista de armas separadas (el 29 de junio, día de San Pedro), se unificó en 1804, dando origen al Alarde tal como lo conocemos hoy, consolidándose a partir de 1880 como la gran fiesta que es.
El término 'Alarde' proviene de la raíz 'ard', que significa 'revista de tropas', y su origen se remonta a las milicias medievales. En Irun, este desfile es una compleja coreografía que se desarrolla a lo largo del día, con momentos de gran emotividad. La jornada comienza temprano, con la Alborada a las 05:45 horas y la Diana de Villarrobledo a las 06:00 horas en la Plaza San Juan Harria, donde miles de iruneses se congregan para dar inicio a la fiesta con un grito de júbilo.
El Alarde está compuesto por diversas compañías, cada una con su propia identidad y uniformidad. Destacan las compañías de infantería, la Escolta de Caballería, la Batería de Artillería y los populares Hacheros, encargados de abrir el desfile. Todos los participantes, desde el General, que es la máxima autoridad, hasta el último soldado, visten uniformes tradicionales que evocan la época de la batalla, con boinas, fajines y pañuelos rojos, camisas y pantalones blancos, y chaquetas negras.
Un elemento central y muy querido del Alarde son las Cantineras, que desfilan con cada compañía. Ataviadas con corpiños de terciopelo, 'txapela' roja y un barrilete de madera, su elección es un acontecimiento anual. Para ser cantinera, es indispensable ser soltera, tener al menos 20 años y haber nacido o residido en Irun durante los últimos 15 años, además de un profundo amor por la fiesta.
La música juega un papel fundamental, con la Tamborrada y la Banda del Alarde interpretando composiciones propias como la Arrancada, el Rataplán o el Himno de San Marcial, muchas de ellas obra de Ángel Briz Lazcoz. La 'Arrancada' o inicio del desfile en la Plaza de Urdanibia es otro de los momentos cumbre, cargado de significado y emoción.
El Alarde de San Marcial es un evento de carácter público y gratuito, accesible para todos los que deseen sumergirse en esta tradición. No se requiere entrada para disfrutar del desfile por las calles de Irun o participar en la romería del Monte San Marcial.
En los últimos años, la organización del Alarde ha tenido que adaptarse a nuevas normativas, especialmente en lo referente al uso de armas. Tras la directiva europea de 2017, se han implementado medidas para el registro y tipo de escopetas permitidas, priorizando modelos como la Remington 1871, específicamente fabricada para estos desfiles. La Junta de Mandos y Alardezaleak trabajan para asegurar el cumplimiento de estas regulaciones, garantizando la seguridad y la continuidad de la tradición.
Además, la fiesta sigue siendo un espacio de debate y evolución, con la constante reivindicación de un Alarde Municipal y paritario, que refleje la igualdad de oportunidades para toda la ciudadanía, un tema que ha marcado la historia reciente de la celebración y que sigue siendo relevante para su futuro.
El Alarde de San Marcial es mucho más que un desfile; es la expresión viva de la identidad de Irun, un vínculo inquebrantable con su historia y un testimonio de la resiliencia de su comunidad. Cada 30 de junio, el olor a pólvora, el sonido de los tambores y pífanos, y la emoción en los rostros de los iruneses y visitantes, reafirman el valor de una tradición que, año tras año, renueva el orgullo y la unión de un pueblo. Es una experiencia que trasciende lo meramente festivo, invitando a todos a ser parte de un legado que se celebra con pasión y devoción.
Fecha
lunes, 30 de junio de 2025
05:45
Precio
Gratis
Edad Recomendada
+0 años
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