
El viernes pasado, la explanada frente a la sede de la UIB, en la antigua Comandancia Militar a los pies de Dalt Vila, acogió a Rodrigo Cuevas y su espectáculo La Belleza. El artista asturiano, nacido en Oviedo en 1985, se define a sí mismo como 'agitador folclórico' y trajo a Ibiza una propuesta que mezcla folclore, electrónica, humor, crítica social y una puesta en escena muy cuidada, con grandes cortinas de maíz y dos pantallas a los lados del escenario. La cita formaba parte de la XII edición del Festival Nits de Tanit, organizado por el Consell Insular d'Eivissa, que arrancó el 22 de agosto y cierra el 30 con Valeria Castro.
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Uno de los momentos más comentados fue cuando Cuevas abandonó el escenario para buscar a la cantante Massiel, sentada en el patio de butacas, con quien compartió 'Un mundo feliz', el tema que abre su nuevo trabajo, Manual de Belleza. Este disco, producido junto a Eduardo Cabra, cierra la trilogía iniciada con Manual de Cortejo y continuada con Manual de Romería, y reúne colaboraciones de Massiel, Ana Belén, Mala Rodríguez, Zahara, Grande Amore y Mapi Quintana. El espectáculo se apoyó en referencias populares, teatralidad, provocación y humor, elementos que forman parte del sello del artista.
La trayectoria de Cuevas explica en buena parte ese cruce de mundos. Estudió piano y tuba en el Conservatorio Superior de Música Eduardo Martínez Torner (CONSMUPA) de Oviedo y sonología en la Escuela Superior de Música de Cataluña (Esmuc) de Barcelona, acumulando trece años de conservatorio entre Oviedo y Barcelona y ocho años más en Galicia, primero en Santiago de Compostela y luego en la aldea de Barbeira, en San Sebastián de Covelo. Actualmente reside en Vegarrionda, una pequeña aldea asturiana del concejo de Piloña con menos de veinte habitantes. Su trabajo incluye el éxito El Mundo por Montera y el estreno de Trópico de Covadonga en 2019, y ha sido reconocido con el Premio Nacional de las Músicas Actuales en 2023 y el Premio La Barraca a las Artes Escénicas en 2025, entre otros.
El escenario elegido tiene su propia historia. Dalt Vila, que significa 'ciudad alta' en ibicenco, es el centro histórico de Ibiza, levantado sobre la colina del Puig de Vila que domina el puerto y la ciudad moderna. Es un recinto amurallado con más de 2.500 años de historia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, junto a la necrópolis de Puig des Molins. Entre sus puntos destacan el Portal de Ses Taules, el Patio de Armas, la Plaça de Vila, la Iglesia de Santo Domingo, el Ayuntamiento, la Catedral de Santa María de las Nieves y el Baluard de Santa Llúcia. Las entradas del concierto costaban 10 euros en venta anticipada y 15 euros en taquilla, con un máximo de cinco por persona y un servicio de minibús gratuito desde los Multicines Eivissa hasta el recinto.
Fecha de publicación
31 de agosto de 2026