
Ayer las calles del centro se llenaron de gaita y dulzaina. La XIII Trobada de Gaiteros de Aragón, que coincidía además con el XXVIII aniversario de Gaiters de Tierra Plana, volvió a ser una de las citas más reconocibles del programa de las fiestas de San Lorenzo. El encuentro, organizado por Gaiters de Tierra Plana con la colaboración del Ayuntamiento de Huesca, reunió a más de un centenar de músicos en pleno corazón de la ciudad.
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El recorrido musical arrancó a las 19:00 con un pasacalles que partió simultáneamente desde cuatro puntos del centro: Coso Alto, Coso Bajo, la plaza de la Catedral y la plaza de San Antonio. A las 19:30, todas las agrupaciones confluían en las Cuatro Esquinas, donde ofrecieron interpretaciones individuales y conjuntas antes de continuar el desfile hacia la Real Basílica de San Lorenzo, donde volvieron a actuar. La jornada se trasladó después a la Asociación de Vecinos del barrio de San Lorenzo y se cerró a las 00:30 en la plaza de San Antonio con una actuación colectiva de todos los grupos participantes.
En el reparto hubo representación de buena parte del mapa folclórico aragonés. Participaron los Danzantes de Sabiñánigo, la Colla La Empajuzada de Híjar, Gaiters d'o Semontano de Barbastro, los Dulzaineros El Relicario de Más de las Matas, Bucardo Folk Aragonés, los Barfulaires de Ayerbe, la Escuela de Folclore y Música de Huesca y, por supuesto, los anfitriones, Gaiters y Gaiteras de Tierra Plana. La presentación oficial de la edición se había celebrado el jueves 6 de agosto en el Ayuntamiento, con la presencia de la concejal de Fiestas, Nuria Mur, y de los representantes de Gaiters de Tierra Plana, Alicio García y Moncho Almazán.
La parada en la Real Basílica de San Lorenzo no es un detalle menor. El templo barroco, levantado entre 1608 y 1703 en la plaza que lleva su nombre, se asienta sobre un antiguo templo gótico del siglo XIII cuya cimentación se realizó entre 1607 y 1608 bajo la dirección del maestro Miguel de Recondo; la construcción continuó entre 1608 y 1624 ya bajo la dirección de Antón de Mendizábal. La fachada fue proyectada por José Sofí en 1722 y la escultura de San Lorenzo que la preside es obra de Luis Muñoz, terminada en 1782. El título de Basílica se lo concedió el Papa León XIII en 1884. Por dentro, el retablo mayor, terminado en 1648, corona la nave central y la decoración es plenamente barroca; todo el conjunto se restauró de forma integral entre 2000 y 2005.
Para quien se lo perdió, la Trobada es uno de esos momentos en los que las fiestas de San Lorenzo dejan de ser solo verbena y se convierten en algo más: una muestra real de la música tradicional aragonesa sonando en las calles. Con más de un centenar de músicos repartidos por el centro, el recorrido fue más una procesión musical que un simple desfile, y el cierre colectivo en la plaza de San Antonio puso el punto final a una jornada que, año tras año, va ganando peso dentro del calendario festivo de Huesca.
Fecha de publicación
15 de agosto de 2026
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