
El otoño en Huesca tiene una forma curiosa de verse: desde la ventanilla de un tren que se convierte en aula. El Tren Geológico del Prepirineo estrena dos rutas para descubrir los Mallos de Riglos combinando ferrocarril y senderismo, una iniciativa de Renfe y la Comarca de Hoya de Huesca dentro de su programa de Visitas Guiadas y Ecoturismo. El protagonista es el 'Canfranero', el tren que une Zaragoza con Huesca y Canfranc, con un vagón identificado como 'Tren Geológico del Prepirineo PATRIM' que sirve de eje para una ruta interpretativa sobre raíles.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Huesca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Las dos salidas están programadas para el 27 de septiembre y el 25 de octubre. La primera, 'Los Mallos Menores y el Reino de Marcuello', arranca en la estación de Riglos y recorre nueve kilómetros a pie hasta Linás de Marcuello, con parada en el Mirador de los Buitres; los guías de la comarca van explicando los orígenes y las leyendas del territorio. La segunda, 'Colosos guardianes del Pirineo', se hace el 25 de octubre: diez kilómetros entre el embalse de La Peña y Riglos, por la Foz de Escalete, centrados en cómo se formaron los Pirineos y en las huellas que los procesos geológicos dejaron en el paisaje, con parada en las grandes formaciones rocosas del entorno.
La logística tiene su truco. Las explicaciones empiezan en Huesca, donde el guía acompañante sube al vagón habilitado para los participantes que han salido desde la estación de Zaragoza. El regreso se hace en un autobús gratuito de la organización desde el final de la ruta hasta la Estación Intermodal de Huesca, con llegada prevista entre las 17:00 y las 18:00. No es un paseo cualquiera: piden buena forma física y estar habituado a la marcha en media montaña, y es apto para niños a partir de 10 años. Cada uno lleva su propio equipamiento —ropa, botas o palos de montaña, gorra y protección solar—, además de comida y agua para toda la jornada. No se admiten perros.
Lo que se va a mirar tiene su nombre. Los Mallos de Riglos son formaciones geológicas de tipo mallo situadas en Riglos, en las sierras del Prepirineo oscense, con un espolón norte del Pisón que alcanza los 275 metros y paredes verticales o incluso desplomadas. Son el resultado de la elevación de los Pirineos durante la orogenia alpina, un proceso que culminó a principios del Mioceno, hace unos 22 millones de años. La zona de los mallos pequeños se conoce como 'os galochos', y por sus cimas vuelan buitres y otras aves rapaces, especialmente desde el Mirador de los Buitres. Los mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba fueron declarados Monumento Natural mediante el Decreto 174/2016, con un ámbito territorial de aproximadamente 189 hectáreas.
El pueblo de Riglos, con poco más de 200 habitantes, forma parte del 'Reino de los Mallos', cuyo origen se remonta a 1097. Allí se pueden visitar la ermita románica de San Martín, del siglo XII, y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Mallo. El Embalse de La Peña, también en la localidad, debe su nombre a la peña sobre la que se levanta la presa, construida entre 1904 y 1913. La reserva de plaza es obligatoria y nominativa, y se realiza a través del formulario habilitado en la web de la comarca. Para más información sobre los programas de la Comarca de Hoya de Huesca, atienden en el teléfono 974 23 30 30.
Fecha de publicación
19 de septiembre de 2026