
Hay fiestas que no salen en las guías y que, sin embargo, mueven a todo un pueblo. La romería de la Virgen de las Nieves es una de ellas: se celebra en Yésero, en el Alto Gállego, el domingo más próximo al 5 de agosto, y este año volvió a reunir a los vecinos en torno a una tradición que mezcla procesión, baile y una comida popular que es casi tan protagonista como la propia imagen.
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El día arranca con la procesión, donde los niños y niñas portan la pequeña talla de la Virgen con su peana, precedidos por chavales con ramos de flores en ofrenda. A su lado, los danzantes de la localidad y el grupo T'Empego ponen el ritmo con el dance de palos en la ermita. Durante la misa, oficiada por el sacerdote Jesús Landa, se bendice la torta que luego se reparte entre los asistentes, y después llega el momento más social: más de cien personas comparten una comida popular que organiza la Asociación de Vecinos y Amigos de Yésero, con ensalada mixta, caldereta de carne a la pastora, melocotón con vino y postres caseros elaborados por las vecinas. Hasta hace unos quince años la comida se hacía al aire libre, junto a la ermita; la lluvia obligó a cambiar y desde entonces se celebra en la nave municipal. La jornada se cerró con la actuación de Miguel Lardiés, músico de Aínsa con raíces en Sabiñánigo, que interpretó versiones y composiciones propias.
La ermita merece un capítulo aparte. Se levantó en el siglo XVII, aunque un óculo marca el año 1722 como posible fecha de construcción, y se asienta en la orilla derecha del barranco del Infierno, cerca de su desembocadura en el río Sía, pocos metros por debajo de la carretera. Es un edificio de 14,50 por 5,3 metros de planta, con nave única, presiterio y sacristía al norte cubierta con bóveda de cañón; sobre la puerta figura la fecha de 1889, correspondiente a una restauración. Según el sacerdote y escritor Ricardo Mur, se construyó bajo el orden gótico romano, dorado y decorado con estatuas de ángeles, aunque quedó arrasada durante la Guerra Civil y fue restaurada hace décadas; en 2004 se acondicionaron los accesos y sus alrededores.
Detrás hay también una historia curiosa. La tradición oral cuenta que en 1885 la Virgen intercedió por los vecinos de Yésero y del barrio San Pedro de Biescas, librándoles de la epidemia de cólera que asoló Gavín y Biescas. Y el terreno de la ermita tiene su propia leyenda: parece no pertenecer ni a la iglesia ni al Ayuntamiento, sino que cada casa tiene una parte (salvo casa Barbero, que tiene dos, y una que no tiene por no acudir al jornal). El sábado anterior a la romería, el pueblo prepara ese terreno a vecinal.
Yésero, a 1.132 metros de altitud, está limitado al norte por la sierra Tendeñera, al este por el puerto de Cotefablo y al sur por el monte Erata. Su existencia está documentada desde el siglo X, pero su máximo esplendor llegó a finales del siglo XV, cuando fue la población más importante de la Val de Gavín. Conserva casas del siglo XVIII con chimeneas troncocónicas, espantabrujas y solanares de dos pisos. Entre sus monumentos están la Iglesia de San Saturnino, de románico serrablés con reformas del siglo XVII, y la Casa de la Pez, un edificio del siglo XVI rehabilitado que acoge un centro de interpretación sobre la elaboración de la pez, oficio del que se dedicaron históricamente sus habitantes, conocidos como 'peceros'. La sierra Tendeñera, que cierra el paisaje por el norte, se extiende unos 15 kilómetros desde Santa Elena hasta Bujaruelo, con la punta Tendeñera como cima más alta (2.853 metros), y está protegida como zona especial de conservación por su valor ornitológico.
Fecha de publicación
11 de agosto de 2026
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