
A unos kilómetros del centro de Granada, en el término municipal de Pinos Puente, el Cerro de los Infantes propone un plan distinto para acercarse a la historia antigua de la Vega. No es una visita urbana ni un museo convencional: el yacimiento se extiende sobre un cerro calizo situado junto a la margen derecha del río Velillos, en un paisaje donde todavía se pueden leer las huellas de distintas comunidades que ocuparon este lugar durante siglos.
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La visita permite explicar a los niños que un mismo espacio puede cambiar muchas veces. La secuencia arqueológica comienza en la Edad del Cobre, continúa por el Bronce Pleno y el Bronce Final, pasa por las etapas preibérica e ibérica y llega a la época romana y medieval. En la parte sur se encuentra la llamada Corona, una elevación natural que conserva lienzos de muralla atribuidos al Bronce Pleno. Sobre esas estructuras se levantaron después construcciones ibero-romanas y árabes, una superposición que ayuda a entender cómo cada periodo aprovechó el asentamiento anterior.
Uno de los capítulos más conocidos del cerro es su relación con Ilurco, el oppidum ibérico que se localizaba en este asentamiento. La posición, en el borde septentrional de la Vega de Granada y cerca del río Velillos, convirtió el lugar en un punto destacado dentro del territorio. En la zona situada al norte de la Corona se documentó una potente estratigrafía, con niveles que arrancan en la Edad del Cobre y restos de un edificio público romano. En el sector occidental también aparecieron edificios romanos con estucos pintados y una necrópolis con tumbas construidas con sillares.
Para una salida familiar, lo más interesante es plantear el recorrido como una búsqueda de pistas: las formas del terreno, los restos de muralla y los materiales asociados a cada etapa sirven para hablar de cómo vivían las personas antes y después de la llegada de Roma. El Museo Arqueológico y Etnológico de Granada conserva piezas procedentes del Cerro de los Infantes, entre ellas cerámicas del Bronce Final y lápidas romanas fechadas entre los años 75 y 99. Ver esos objetos en el museo puede completar la visita al yacimiento y poner nombre a lo que se explica sobre el terreno.
El Cerro de los Infantes está declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, desde el Decreto 289/2003, de 7 de octubre. La zona protegida ocupa 2.071.000 metros cuadrados y su entorno alcanza otros 2.728.000. Conviene tener presente que la información disponible documenta el valor histórico y arqueológico del enclave, pero no detalla un horario de apertura, tarifas, senderos señalizados ni un programa estable de actividades familiares. Antes de organizar la salida, es recomendable confirmar las condiciones de acceso con el Ayuntamiento de Pinos Puente o con los responsables de patrimonio de la Junta de Andalucía, especialmente si se quiere realizar una visita guiada o acercarse a áreas de excavación activas.
El interés del cerro no termina en la Antigüedad. Su nombre se relaciona con la batalla del 25 de junio de 1319, conocida como el Desastre de la Vega de Granada, en la que murieron los infantes Juan y Pedro de Castilla. Además, las investigaciones reanudadas desde 2023 han incorporado nuevas perspectivas sobre la gestión, la divulgación y el paisaje cultural del yacimiento. Así, una excursión al Cerro de los Infantes puede convertirse en una forma sencilla de recorrer, en un mismo lugar, un amplio tramo de la historia de Granada y su provincia.
Fecha de publicación
28 de agosto de 2026
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