Fuenlabrada tiene varios espacios verdes, y el Parque de la Fuente de los Caños es uno de los más reconocidos. Es un parque amplio, con zonas ajardinadas y un entorno natural que da para pasear, hacer ejercicio o simplemente quedarse un rato tranquilo. El elemento que le da nombre, la fuente, ocupa un lugar central y está rodeada de bancos y áreas de descanso, así que funciona bien como punto de referencia dentro del recinto.
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Para moverse por dentro hay senderos que recorren el espacio, zonas de juegos infantiles, equipamientos deportivos y áreas verdes donde se puede correr, montar en bicicleta o hacer yoga. El acceso está adaptado para personas con movilidad reducida, con caminos pavimentados, zonas de césped cuidadas y senderos bien señalizados, lo que lo hace cómodo para ir con niños pequeños o con alguien que use silla de ruedas. Entre las actividades y servicios disponibles están los paseos por sus senderos, los picnics en las zonas habilitadas —con césped y mesas—, las zonas de juegos infantiles, las actividades recreativas y los talleres que se programan durante todo el año, además de los aseos públicos y las fuentes de agua potable.
Llegar es sencillo. En transporte público, la estación de tren más cercana es Fuenlabrada Central, en la línea C-1 de Cercanías Renfe; desde allí se puede caminar unos 20 minutos o tomar un autobús local, y las líneas 1, 2 y 3 tienen parada cerca del parque. En coche, se accede por la autovía A-42, que conecta Madrid con Toledo, siguiendo las indicaciones hacia el centro de Fuenlabrada, con varias opciones de aparcamiento en las cercanías; el trayecto desde el centro de Madrid es de aproximadamente media hora. Es un lugar muy visitado, sobre todo los fines de semana.
Dependiendo de la época, el parque cambia bastante. La primavera es cuando los árboles y las plantas florecen, el otoño tiñe el follaje de naranja, rojo y amarillo, y en invierno las temperaturas bajan y puede verse escarcha sobre la hierba. Los fines de semana, especialmente en primavera y otoño, son los momentos más concurridos, así que conviene llegar temprano para evitar las aglomeraciones. Quienes lo visitan suelen destacar la atmósfera relajante, la fuente histórica —uno de los puntos más fotografiados—, la diversidad de flora y fauna, con especies de aves y plantas autóctonas, y el buen mantenimiento general de las instalaciones.
Como nota para situar el nombre: la fuente que da nombre al parque tiene su origen en la Fuente de los Cuatro Caños, ubicada en la plaza del casco antiguo, que es la más antigua y representativa de la ciudad. Se construyó por los problemas de suministro de agua que surgieron al aumentar la población, ya que antes los vecinos tenían que ir a por agua a Fregacedos o a un pozo extramuros. Las obras duraron cuatro años y se inauguró el 15 de noviembre de 1859. El parque, en cambio, es el espacio amplio y ajardinado donde se puede pasar una mañana entera al aire libre.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026