
Si ya conoces Ferrol por su impresionante legado naval y su trazado ilustrado, es hora de que te fijes en el detalle que realmente define su centro: la arquitectura modernista. El Barrio de la Magdalena, diseñado en el siglo XVIII como un rectángulo perfecto, una especie de "tableta de chocolate" aprobada por Carlos III en 1761, es el escenario de una ruta a pie que te transporta directamente a la Belle Époque gallega.
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Este barrio, declarado Conjunto Histórico-Artístico, es fascinante precisamente por ese contraste. Sobre la rigidez racionalista del siglo XVIII, floreció a principios del siglo XX un estilo decorativo y burgués: el Modernismo o Art Nouveau. Este movimiento llegó a Ferrol con un ligero retraso respecto a otras ciudades europeas, desarrollándose principalmente entre 1900 y 1925, y se adaptó de una manera muy particular al contexto local. La característica más distintiva, que verás repetida en casi cada manzana, son las famosas galerías acristaladas de madera lacada en blanco. Estas estructuras, que hoy son una seña de identidad de Galicia, nacieron aquí inspiradas en los castillos de popa de los barcos que se construían en los astilleros de la ría. No solo eran estéticas, sino funcionales, ayudando a preservar el calor y a filtrar la luz en el clima húmedo del norte.
El gran artífice de esta transformación fue Rodolfo Ucha Piñeiro. Este arquitecto, que fue municipal entre 1909 y 1936, es el responsable de casi todas las construcciones modernistas de la época, dejando un legado de cerca de 30 edificios singulares concentrados en las calles llanas y céntricas de la Magdalena, como Real, Dolores y Sol. La ruta a pie es cómoda y se puede completar en aproximadamente 1 hora y 30 minutos a 2 horas, permitiéndote admirar su evolución estilística, desde el Modernismo más exuberante hasta el Neoeclecticismo y el Art Déco.
Un buen punto de partida es la Plaza de Galicia, donde se encuentra el emblemático Teatro Jofre. Aunque el teatro es anterior (1892), su fachada fue remodelada por Ucha en 1921, dándole ese aire modernista y elegante que lo convierte en un palacio urbano. Justo al lado, en la esquina de la calle Magdalena, verás la Casa Romero (1910), considerada una de las joyas de Ucha. Destaca por sus miradores cilíndricos en el chaflán, con una decoración que incluye rostros femeninos y motivos florales, y que en su origen albergó los almacenes de la ferretería Romero Hermanos.
Si sigues caminando por la cuadrícula, encontrarás otros ejemplos notables. La Fonda Suiza (1909-1910), hoy Hotel Suízo en la calle Dolores, es una de sus primeras obras y muestra un minucioso trabajo en las barandillas de hierro forjado. Muy cerca, la Casa Rodríguez Trigo (1914-1915) es un ejemplo de doble fachada, con acceso por Real y Dolores, donde Ucha combinó galerías y miradores. También merece la pena acercarse al Mercado de la Magdalena para ver el edificio de La Pescadería (1910-1923), una muestra de arquitectura industrial modernista con cubierta de zinc y armaduras metálicas, que destaca por su ventilación.
Aunque la mayoría de las obras se concentran en el damero, si te alejas un poco hacia el Parque Reina Sofía, verás la Casa Antón (1918), un singular edificio unifamiliar con un llamativo mirador de planta hexagonal. Si te interesa profundizar, la Oficina de Turismo facilita información y mapas para seguir la ruta completa. Además, en temporada alta (Semana Santa y verano) suelen organizarse visitas guiadas que parten habitualmente desde los soportales del Teatro Jofre, una forma genial de descubrir los secretos de este patrimonio que sitúa a Ferrol como un referente modernista en España.
Fecha de publicación
16 de enero de 2026
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