
El Museo Arqueológico Municipal de Estepona está a punto de cambiar bastante. La reforma integral que se le ha metido duplica su espacio expositivo, y lo que eso significa en la práctica es que decenas de piezas que llevaban años guardadas por falta de sitio van a tener por fin un lugar donde mostrarse. El Ayuntamiento sitúa las obras en un 80% de ejecución, así que falta menos de lo que parece para que se pueda ver el resultado.
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El grueso del cambio está en la planta superior, donde se ha habilitado una sala nueva de grandes dimensiones. Ahí es donde entra el hallazgo que acabó cambiando el proyecto: durante los trabajos apareció un artesonado de principios del siglo XX, más de cien metros cuadrados de techumbre de madera muy bien conservados. Ese sistema de vigas era típico de las casas esteponeras de la época, aunque lo habitual en reformas posteriores era taparlo con un falso techo, que es justo lo que había pasado aquí. En lugar de reponer ese falso techo, el Consistorio decidió dejar el entramado a la vista, con un tratamiento específico para mantenerlo en condiciones, lo que además da más altura a las salas.
El resto de la intervención toca casi todo lo demás. Se ha instalado un ascensor, se han remodelado los aseos del patio central, la carpintería, la solería y las escaleras, y se ha renovado la iluminación. En el patio se ha eliminado la fuente y se ha cubierto el aljibe —que pertenece a una torre de época musulmana— con un vidrio estructural, y se ha colocado una vidriera artística como cubierta. También se han restaurado las columnas de las dos plantas, la balaustrada y el peldañado de la escalera, sustituyendo las piezas rotas, y se han redistribuido las salas 1, 2, 3 y 4, con sus vitrinas reformadas. En la galería superior se ha subido la altura de la balconada con piezas de cristal para mejorar la seguridad sin cerrar el espacio.
Lo que justifica todo esto son las piezas. Las excavaciones de los últimos años han sacado a la luz decenas de objetos de los periodos prehistórico, romano e islámico que hablan de los orígenes de Estepona, y que hasta ahora solo se habían podido enseñar en una muestra temporal. El objetivo es que esos fondos tengan ya su espacio definitivo dentro del museo. El edificio que los acoge es también parte del conjunto: una construcción del siglo XVIII, con planta baja y alta organizadas alrededor de ese patio central con su aljibe.
En cifras, la actuación se licitó por 119.511,70 euros con IVA incluido y se ha ejecutado con una inversión de 97.999 euros, con un plazo fijado en seis meses. El concejal de Patrimonio, Daniel García, ha explicado que la ampliación responde precisamente a esa necesidad de mostrar los vestigios de los orígenes de la ciudad. El museo abrió hace una década, así que este crecimiento llega justo cuando el material guardado ya no cabía en las salas. Quedan remates menores —pintura, limpieza, el nuevo mobiliario y las vitrinas que albergarán las piezas— y la restauración completa de la fachada, pero el grueso del trabajo ya está hecho.
Fecha de publicación
26 de septiembre de 2026