
El Valle de Elda ha decidido abrir su temporada cultural con fuegos, y no unos cualquiera: el 4 de septiembre estrena un nuevo formato de piromusical, más grande y totalmente a color que los anteriores. Es la manera que ha elegido la ciudad para dar el pistoletazo de salida a su programación cultural, y cae justo en una semana movida para Elda, que ya va calentando motores para sus fiestas mayores.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Elda y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Para quien no lo tenga muy presente, Elda es una ciudad del sur de la Comunidad Valenciana, en la provincia de Alicante y capital administrativa de la comarca del Medio Vinalopó, y lleva décadas ganándose el apodo de capital del calzado de España. Esa industria zapatera es, literalmente, el pilar económico de la ciudad. El piromusical se celebra en un entorno que acompaña: Elda se asienta a 395 metros sobre el nivel del mar, en una fértil terraza aluvial a orillas del río Vinalopó, rodeada por un circo de montañas. El clima es mediterráneo con rasgos de continentalidad, con una temperatura media anual de 18,2 ºC, así que a principios de septiembre el tiempo suele ponerse de parte de quien quiere ver el cielo iluminado sin pasar frío.
La ciudad tiene además una historia larga y algo accidentada que explica mucho de lo que es hoy. Su poblamiento se remonta a momentos neolíticos finales, con ocupación en la Edad del Bronce, época ibérica y romana, y el yacimiento de El Monastil jugó entonces un papel de núcleo jerarquizador. La actual ciudad tiene su origen en el siglo XII, cuando la población del Sharq al-Andalus se concentró en núcleos urbanos, y la conquista cristiana llegó hacia 1244 de la mano de las tropas castellanas del infante Alfonso. Durante la Edad Media, Elda fue escenario de conflictos entre castellanos y aragoneses, y su castillo funcionó como elemento custodio de la frontera valenciana. En 1577, Felipe II creó el Condado de Elda en la figura de Juan Pérez Calvillo de Coloma, y la villa fue residencia de la familia Coloma durante el siglo XVI y parte del XVII, con el castillo medieval convertido en palacio condal. En 1841, tras un plejo de reversión a la Corona, la ciudad se libró del yugo señorial, y su desarrollo se impulsó a partir de 1858 con la línea férrea Madrid-Alicante. La producción zapatera trajo el futuro: maestros zapateros documentados hacia 1860 dieron paso a fábricas como la de Hormas Aguado en 1870, y en 1904 Alfonso XIII le concedió el título de ciudad.
El piromusical del 4 de septiembre es, en el fondo, una buena excusa para acercarse a una ciudad que tiene mucho más que calzado. Elda conserva el Museo del Calzado «José María Amat Amer», inaugurado en 1999, y el Santuario de Santa María Magdalena, una obra singular del modernismo valenciano que su arquitecto, José Sala Sala, inspiró en la Sagrada Familia de Gaudí. El Maigmó Greenway es un carril bici con vistas al Campo de Alicante, y la Vía Verde de El Maigmó, sobre antigua línea ferroviaria, une Agost con el Paso de Maigmó en unos 22 kilómetros. Así que, si el 4 de septiembre te apetece ver el cielo teñido de colores, Elda es un plan redondo para abrir septiembre.
Fecha de publicación
22 de agosto de 2026