
Hay tradiciones que parecen sacadas de otro siglo y que, sin embargo, siguen vivas en las calles. Una de ellas es les Velles de Sèrra, un concurso ilicitano que convierte los balcones y las puertas de Elche en un escaparate de crítica social. La mecánica es tan sencilla como ingeniosa: se trata de colocar muñecos, los llamados ninots, acompañados de carteles con sátiras sobre la vida social o política actual, y dejarlos a la vista de quien pase por delante.
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La costumbre tiene su propio calendario. Los muñecos se instalan al amanecer del miércoles central de la Cuaresma y se retiran a partir de las 17:00 horas del mismo día, por lo que la ciudad se llena de estas figuras solo durante unas horas. Para fabricarlos no hace falta gastar: se elaboran con ropa vieja y utensilios domésticos, y lo que realmente importa es el mensaje que acompaña al muñeco, ese cartel con la crítica o la sátira que busca despertar la curiosidad y el debate entre los vecinos.
No es una tradición nueva, aunque su historia ha tenido altibajos. Se perdió hacia 1940 y no volvió a recuperarse hasta principios de los años ochenta, gracias al Patronato Histórico Artístico de Elche. Desde entonces se ha mantenido presente, y la concejala de Festejos, Inma Mora, ha insistido en la importancia de que las nuevas generaciones la conozcan para que no vuelva a desaparecer. En el concurso participan comercios, centros educativos y particulares, así que las figuras aparecen repartidas por todo el término municipal, no solo en las casas.
La parte competitiva se resuelve con un jurado que recorre los domicilios, colegios y establecimientos participantes durante la mañana y anuncia el veredicto antes de que los muñecos se retiren. Se entregan tres premios en cada una de las categorías —particulares, comercios y colegios—, con importes de 300, 200 y 150 euros respectivamente. Pepe Payá, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas, ha subrayado que iniciativas como esta ayudan a mantener vivas las tradiciones en la memoria de los ilicitanos.
Lo interesante de les Velles de Sèrra es que no es un espectáculo para mirar desde fuera, sino algo en lo que se participa: cualquiera puede inscribirse, montar su ninot con lo que tenga en casa y colgar su crítica en el balcón. Es una forma muy local de hacer sátira, con ropa vieja y utensilios domésticos como materia prima, y con el barrio entero como público. Si te gusta el ingenio y las tradiciones con historia, es una buena excusa para fijarse en los balcones de Elche cuando llegue el miércoles central de la Cuaresma.
Fecha de publicación
22 de agosto de 2026