El Delta del Llobregat es uno de esos rincones que uno tiene al lado de casa y a veces no sabe ni por dónde empezar. Son 98 kilómetros cuadrados de espacios naturales protegidos entre el mar, el Garraf y Montjuïc, repartidos entre El Prat, Viladecans, Gavà y Sant Boi, y desde el año 2000 están reconocidos como reserva de la biosfera por la UNESCO. Lo que realmente importa para una escapada es que se puede recorrer en bicicleta, y hay una ruta muy sencilla que resume bien el conjunto.
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La ruta recomendada arranca por la Maresma de Les Filipines y baja unos dos kilómetros por el Estany del Braç de la Vidala, con un total de unos 4,7 kilómetros y dificultad muy fácil, apta para toda la familia. En el camino quedan dos miradores, el de la Maresma y el de la Bassa dels Pollancres, que son los mejores puntos para observar aves acuáticas: garza real, patos, garceta, bernats pescaires, cuervos marinos, fredelugues y martinets. Los dos grandes protagonistas del recorrido son El Remolar y La Ricarda.
El Remolar y Les Filipines, junto con Cal Tet, quedan a cada lado del aeropuerto y suman 188 hectáreas: el estanque del Remolar, del siglo XI, la marisma de Filipinas, el arroyo de San Clemente y el pinar de Cal Francès. Aquí se ven cormorán grande, águila lagunera, zampullines, fochas y martín pescador, y en primavera y verano los limícoles llenan la marisma. Hay dos itinerarios cortos más: la Pineda del Remolar, de 1.060 metros y media hora, y la Platja del Remolar, de 1.500 metros. Un detalle a tener en cuenta: la playa del Remolar cierra cinco meses al año, del 1 de marzo al 31 de julio, para favorecer la reproducción de las aves protegidas.
La Ricarda, por su parte, es una finca protegida documentada desde el siglo XVIII que limita con la carretera de la platja y el aeropuerto. Conserva dos estanques, el de La Ricarda y el de la Magarola, y es una Zona Especial de Conservación y una Zona de Especial Protección para las Aves dentro de la Red Natura 2000. Su laguna mezcla agua dulce y salada y es uno de los puntos de mayor biodiversidad del delta, con flamencos, cigüeñas y porrones pardos. Entre sus edificios destaca la Casa Gomis, obra racionalista de Antoni Bonet construida entre 1949 y 1956, reconocida como Bien Cultural de Interés Nacional y adquirida por el Estado en enero de 2025 con la intención de convertirla en centro cultural.
Antes de ir, conviene mirar los horarios, porque cambian según la temporada. Ahora mismo, del 1 de julio al 31 de agosto, los espacios abren de 8:00 a 14:00; a partir del 1 de septiembre pasan a abrir de martes a domingo y festivos, de 9:00 a 19:00. Los lunes cierran siempre, igual que el 25 y 26 de diciembre y el 1 y 6 de enero. La entrada es gratuita, aunque las visitas guiadas para grupos organizados tienen coste. Y un aviso práctico: del 20 de junio al 21 de septiembre el aparcamiento interior del Remolar-Filipines está cerrado todos los días, así que el coche hay que dejarlo en el aparcamiento exterior, a la izquierda de la rotonda de la carretera de la Vidala. Por eso mismo, venir en bicicleta es la opción más cómoda.
Fecha de publicación
11 de agosto de 2026