
Hoy es 16 de agosto, y en el calendario del alcohol esa fecha tiene nombre propio: Día Mundial del Ron. En El Ejido y Almerimar se ha anunciado una agenda en torno a la coctelería, las catas y la cultura ronera, repartida entre locales de ambos núcleos, planteada como una excusa para descubrir destilados y maridajes en plan cultural y responsable. Lo que sí está claro es que el ron es una categoría con mucha historia detrás, y entenderla ayuda a disfrutar más de una cata.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de El Ejido y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El ron nació en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe, con Barbados entre los pioneros hacia 1640. Allí, los trabajadores descubrieron que la melaza, el subproducto del refinado del azúcar, podía fermentarse con agua y levaduras y luego destilarse. El resultado era un aguardiente potente y crudo al que se le puso nombres como kill-devil o rumbullion, un término del dialecto de Devonshire que significa «un gran tumulto» y del que se cree que deriva la palabra ron. Con el tiempo se convirtió en una pieza clave del comercio triangular entre Europa, África y América, y en plena Edad de Oro de la Piratería era la bebida más accesible del Caribe, moneda de cambio en puertos como Port Royal y protagonista de novelas como La isla del tesoro.
Para quien se acerque a una cata, conviene saber qué tiene en la copa. El ron blanco es transparente y ligero, la base del mojito y del daiquiri. El ron dorado tira a ámbar, con notas de vainilla, caramelo y almendra, y va bien en un Cuba Libre. El ron añejo u oscuro se madura en barricas de roble y desarrolla notas de cuero, tabaco, frutos secos, chocolate y melaza, ideal para un Old Fashioned. Y el ron especiado se infusiona con canela, clavo, vainilla, piel de naranja o anís estrellado, que es el que pide un Dark 'n' Stormy.
Si el plan se traslada a casa, hay cuatro clásicos que no fallan. El mojito combina ron blanco, lima, hierbabuena, azúcar, hielo y agua con gas; el daiquiri es más sencillo, ron blanco, zumo de lima y azúcar; la piña colada mezcla ron, zumo de piña y crema de coco; y el Cuba Libre junta ron blanco, refresco de cola, zumo de lima y abundante hielo. Un truco de barman para el mojito: en lugar de machacar la menta, ponla en la palma de una mano y dale una palmada fuerte con la otra para despertar los aceites esenciales sin romper la hoja.
En España, el ron representa el 15,3 % de las ventas en volumen de bebidas espirituosas, la cuarta categoría del mercado, y su versatilidad es lo que lo mantiene vivo en las barras. La recomendación que se repite en el sector es la misma: la calidad de un cóctel depende del equilibrio de sus ingredientes y de una correcta elaboración, no de aumentar la cantidad de alcohol. Respetar las medidas, disfrutar despacio, acompañar el consumo con alimentos y alternar con agua y bebidas sin alcohol es la diferencia entre una cata interesante y una noche corta. Con esa idea de fondo, el Día Mundial del Ron se celebra igual en El Ejido que en cualquier otra barra del mundo.
Fecha de publicación
16 de agosto de 2026