
Dénia lleva desde 2015 el sello de la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía, un reconocimiento que comparte con Chengdu, Florianópolis o Parma. El título no es casual: la ciudad combina una lonja muy viva con una huerta presente y más de 300 restaurantes repartidos por sus barrios. Si vas con hambre, lo primero que te van a poner delante es la gamba roja, el producto que le ha dado fama. Se pesca en una fosa marina frente al cabo de Sant Antoni, a unos 600 metros de profundidad, y se aprovecha mejor de octubre a mayo; el precio baila según el tamaño y la temporada, y se sirve a la plancha con sal y aceite o simplemente cocida.
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El resto del protagonismo se lo llevan los arroces. El arroz a banda es el más emblemático, seco y cocinado con el caldo del pescado, siempre con all-i-oli. Le siguen el arroz del senyoret, con el marisco ya pelado, y las versiones melosas y caldosas, como la de bogavante, sepia y alcachofas, más propia del invierno. La fideuà, con fideos finos en lugar de arroz, nació precisamente aquí, en la Marina Alta. Y si prefieres pescado blanco, la lonja surte rape, congrio, pescadilla, sepia, calamar y pulpo, que se hacen a la plancha con sal y aceite.
No todo es mar. La cocina casera tiene platos con nombre propio: la llandeta, un guiso marinero de pescados blancos frescos con patata; el suquet de peix, más espeso y con majado de almendra y ajo; y el espencat, la versión valenciana de la escalivada, con pimiento, berenjena y cebolla asados a tiras y aliñados con aceite, que se acompaña con bacalao o anchoa. Para picar están las cocas, masa fina horneada con rellenos de temporada, dulces o salados. Y de postre, el arnadí, un dulce de raíz morisca con calabaza, azúcar, almendra y huevo; los pastissets, empanadillas dulces de boniato o cabello de ángel; y los buñuelos de calabaza, fritos y azucarados, típicos del otoño. La zona es además cuna del moscatel en España, con sus pasas tradicionales secadas al sol.
Para elegir dónde sentarte, conviene mirar el barrio. En Les Rotes, frente al mar, están El Pegolí, El Faralló y Sendra. En el puerto y la marina, Peix & Brases, con los menús Esencia y Degustación del chef José Manuel López, Rebeldía Blues, Mr Fisher, Nauta Port y San Giuseppe. En Las Marines, Quique Dacosta Restaurante mantiene sus tres estrellas Michelin con los menús Cocinar Belleza y OCTAVO. El centro concentra una lista larga: Toy Ristorante y NOMADA, del chef Massimo Arienti; NOMADA Sky, de Diego Tarasco; Bar Cele, de Eloy Altuve; Sancta Sanctorum, La Biela, El Mosset, Botanic Denia, DOA, La Cambra del Senyoret, La Llum, La Seu, El Baret de Miquel y Dexcaro. En Els Magazinos, el mercado gastronómico del barrio de Baix la Mar, están Blue Fish, A la Fresca de Diana Cervera y Les Cuinetes. Y en el Marqués de Campo, la Tasca Eulalia lleva más de cinco décadas en manos de la familia Vives.
Un par de notas prácticas. Un menú del día ronda los 14-20 euros, el tapeo los 20-25, un arroz o una paella los 15-30 y la gamba roja arranca en los 40 euros; la alta cocina, desde los 70. La comida se sirve entre las 13:30 y las 15:30, con la mayoría de cocinas cerradas a las 16:00, y la cena entre las 20:30 y las 23:00. Un buen arroz se cocina al momento y tarda entre 30 y 45 minutos, así que conviene ir sin prisa. Y si te apetece ver la materia prima, la lonja subasta producto de lunes a viernes hacia las cinco de la tarde.
Fecha de publicación
23 de septiembre de 2026