
El centenario del nacimiento de Jaime Costa Tur ofrece una buena excusa para mirar Dénia y Xàbia con otros ojos: los de un pintor que convirtió el Montgó, el castillo, el puerto y las escenas de la vida marinera en parte de su lenguaje artístico. Nacido en Gandía en 1926 y fallecido en Dénia en 2020, Costa Tur se crio desde niño en la ciudad y mantuvo durante décadas una relación muy cercana con la Marina Alta.
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Su pintura se sitúa en la tradición luminista e impresionista valenciana, vinculada a la estela de Joaquín Sorolla. Su maestro fue Juan Lara Izquierdo, que descubrió su talento durante el servicio militar. Aunque trabajó en el Ayuntamiento de València y pasó dos años en Estados Unidos, donde pintó los Apalaches y la costa atlántica, su principal fuente de inspiración siguió estando aquí. En 1986 regresó a Dénia y continuó trabajando sobre sus paisajes, sus gentes y esa luz cambiante que aparece tanto en una marina como en una calle del barrio de Baix la Mar.
Una de las particularidades de Costa Tur es el uso de la acuarela sobre lienzo. Las aguadas rápidas y las manchas dejan zonas abiertas, como si la escena todavía se estuviera formando. Esa técnica encaja especialmente bien con sus temas costumbristas: pescadores y pescadoras captados sin posado, barcas, playas, arrozales y rincones del litoral. Entre las obras citadas aparecen El Raset, Albufera, El Montgó en su lado Sur, la vista del cabo de San Antonio desde el puerto de Xàbia y la isla del Portitxol. También pintó al óleo, como en Montgó, una obra de 90 × 55 centímetros.
Para seguir sus paisajes en Dénia, el paseo puede empezar en Baix la Mar, el antiguo barrio marinero situado entre el puerto pesquero y las murallas del castillo. Sus casas estrechas, las plazas de Sant Antoni, la Creu o Mariana Pineda y la actividad del puerto ayudan a reconocer algunos de los ambientes que aparecen en su obra. Desde la Explanada de Cervantes, el frente marítimo abre otra perspectiva hacia el castillo y el perfil del Montgó. No hace falta buscar una reproducción exacta: basta con fijarse en cómo se relacionan el agua, las fachadas y la montaña en el paisaje real.
El otro gran punto de referencia es el Parque Natural del Montgó, compartido por Dénia y Xàbia. Declarado parque natural en 1987, alcanza unos 752-753 metros y reúne más de 650 especies de flora y más de 150 especies de vertebrados. El Centro de Interpretación, en el Bosc de Diana, puede servir para conocer el espacio antes de caminar. Abre lunes, miércoles y viernes de 9 a 14 horas; martes, jueves y sábado funciona con cita previa. Se puede contactar en el 679 19 64 61 o en parque_montgo@gva.es.
Entre las rutas hay opciones de distinta exigencia, desde el recorrido sencillo hacia la ermita del Pare Pere hasta la subida a la cima, de 14 kilómetros circulares y dificultad alta. También está el itinerario de Les Rotes a la Cova de l’Aigua, de 8,8 kilómetros entre ida y vuelta, o el camino desde el final de Les Rotes hacia el puerto de Xàbia. En cualquiera de ellas conviene consultar antes el estado del recorrido y la previsión meteorológica, llevar agua y evitar las horas centrales del verano. El parque no ofrece refugios en caso de tormenta y algunas zonas no tienen cobertura.
El Ayuntamiento de Dénia incorporó en 2021 dos acuarelas de Costa Tur a su colección, valoradas en 3.000€ y 5.000€, con escenas de gente del pueblo junto al mar. La Galería de Arte AVIMA, vinculada a la familia del pintor, celebra el centenario con una exposición antológica. Sus galerías y las de sus hijas mantuvieron la obra presente en Dénia, Xàbia, Madrid y València, mientras que sus cuadros también viajaron a ciudades de Estados Unidos como Nueva York, Washington D.C., Charleston, Greenville, Atlanta y Miami.
La ruta termina, de alguna manera, donde empezó su mirada: en la costa cercana. El puerto, el Montgó, el cabo de San Antonio y las calles marineras siguen siendo lugares reconocibles, pero el centenario invita a detenerse en sus cambios de color, en las siluetas y en las escenas cotidianas que Costa Tur pintó durante décadas. Su legado reúne cientos de obras, muchas vendidas en vida, y todavía tiene pendiente un primer catálogo razonado que ordene toda esa producción.
Fecha de publicación
22 de septiembre de 2026