
La Iglesia de la Virgen de la Luz, también conocida como Iglesia de San Antón, es un emblemático templo católico situado en el barrio de San Antón de Cuenca, junto al río Júcar. Es la sede de la patrona de la ciudad, la Virgen de la Luz, una imagen de gran tradición medieval. Construida en el siglo XVI y finalizada en el XVIII por Martín de la Aldehuela, destaca por su magnífica decoración interior de estilo rococó, con profusión de rocalla y tribunas con celosías. Su exterior presenta dos portadas, una de ellas plateresca, que perteneció al antiguo convento que existió en este lugar. Es considerada una de las obras más importantes del rococó religioso en Cuenca y un punto de referencia para el patrimonio religioso de la ciudad. Alberga diversas imágenes que procesionan en Semana Santa y es punto de partida de la procesión del Jueves Santo. Cuenta con acceso para sillas de ruedas.