
Si te gusta salir con la bicicleta y buscas puertos nuevos por los que afinar piernas, Cuenca acaba de poner las cosas fáciles. La Diputación ha puesto en marcha un proyecto piloto de señalización de puertos de montaña pensado para el cicloturismo, con la idea de mejorar la información y la seguridad en carretera y, de paso, presentar la provincia como destino para quien quiera descubrirla sobre dos ruedas. La primera fase cubre once puertos y ha supuesto instalar 129 señales con sus correspondientes postes.
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La inauguración fue el miércoles 2 de septiembre: el diputado de Deportes, Abel Fresneda, recorrió las carreteras acompañado de ciclistas profesionales conquenses como los hermanos José y Jesús Herrada, Ángel Cañas, José María Fernández, Alberto Rubio, Juan Ignacio Lillo y Alberto Lumbreras. El proyecto no se ha hecho al azar: nace de un estudio del Servicio de Deportes sobre el interés de los cicloturistas y los puertos más frecuentados, trabajado junto a ciclistas expertos.
Lo interesante está en cómo se ha repartido la información. Antes de empezar cada puerto hay señales que recuerdan a los conductores la obligatoriedad de mantener una distancia mínima de 1,5 metros al adelantar, un detalle que se agradece cuando uno va subiendo. Para el ciclista, la señal del inicio desglosa categoría, altitudes máxima y mínima, distancia hasta la cima, pendiente media y máxima y desnivel acumulado; a lo largo del recorrido se instalan señales de avance antes de cada kilómetro; y en la cima, una última señal recoge las características de la ascensión. Es decir, que vas sabiendo exactamente dónde estás y cuánto te queda.
Los once puertos de esta primera fase son: el Puerto de Valdecabras desde Cuenca; Las Majadas desde Villalba de la Sierra; Belvalle desde el Puente de Martinete; El Cubillo desde el cruce con Tragacete; el Alto de la Vega; la Subida Escabas; el Collado de las Vigas; la Subida a Buenache; la Subida a Enguídanos; el Alto de la Ventosa y la Ciudad Encantada desde Villalba de la Sierra. Hay para todos los niveles, desde puertos con nombre propio hasta subidas más cortas.
Para poner un ejemplo concreto, El Cubillo es una subida de tercera categoría, apta para cualquiera que se defienda con una bicicleta de montaña: 7,5 kilómetros, un ascenso total de 387 metros y una pendiente media del 5,2%, con la cima a 1.619 metros sobre el nivel del mar. Se puede acceder desde Tragacete o desde Río Tajo, y forma parte de la ruta cicloturista El Cubillo + El Portillo por Tragacete, un recorrido de 16 kilómetros con 524 metros de desnivel y una pendiente media del 3,15% que culmina en El Portillo, con vistas al valle del Tajo.
La señalización es, en el fondo, una invitación a mirar la provincia con otros ojos: los del ciclista. Con once puertos ya marcados, la primera fase deja un mapa bastante amplio para organizar salidas sin depender tanto del GPS y con la información clave puesta justo donde hace falta. Queda por ver cómo evoluciona el proyecto, pero por ahora hay once puertos más que se pueden subir con las reglas claras.
Fecha de publicación
5 de septiembre de 2026