
Hay exposiciones que se recuerdan más por lo que pasó alrededor que por las obras que cuelgan de las paredes. 'Parental Advisory', la muestra del artista cosladeño Rubén García, es uno de esos casos. Lo que debía ser una inauguración más en el Centro Cultural Antonio López acabó convertido en un debate sobre la censura en el arte público, y todo por un cambio de planta.
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El conflicto estalló a pocos días de la apertura prevista. El Ayuntamiento decidió trasladar la exposición de la planta baja, una zona de paso frecuente para los menores que acuden a actividades extraescolares, a una sala más amplia en la planta superior del mismo centro. Desde el consistorio, el alcalde Ángel Viveros y la concejala de Cultura, Emilia Escudero, defendieron que no hubo cancelación sino un cambio de ubicación con mejores condiciones técnicas y mayor privacidad, con el objetivo de evitar que los niños quedaran expuestos involuntariamente a imágenes no aptas para su edad. Para el artista, sin embargo, la notificación llegó con tan poca antelación que lo interpretó como una censura preventiva. En sus redes sociales, García habló de rabia e impot impotencia, y señaló que las decisiones políticas y el miedo pesan más que el criterio artístico.
La muestra reúne más de treinta obras que reinterpretan piezas de la historia del arte y de la cultura visual. Entre ellas hay grabados japoneses Shunga del siglo XIX, una escultura clásica de Herculano, 'Red Flag' de Judy Chicago y una recreación de 'El origen del mundo', el famoso cuadro de Gustave Courbet de 1866 que muestra la vulva de una mujer desnuda y que desde 1995 se conserva en el Museo de Orsay de París. También aparece la portada del disco de 1995 del grupo A palo seko, con personajes de la serie infantil Heidi en posturas provocativas, y diversas imágenes de geishas. Lo interesante es la técnica: García recrea todo esto con bolígrafos bic, lápices de colores y rotuladores, una elección deliberada para reflejar la precariedad del sector artístico.
El cartel y el folleto cultural ya advertían que la muestra no era apta para menores sin acompañamiento de un adulto, y la ilustraban con un grabado Shunga de alto contenido erótico, así que el aviso no era nuevo. Aun así, el traslado reabrió una discusión vieja: dónde termina la protección de la infancia y dónde empieza la censura. El Ayuntamiento sostiene que velaba por el bienestar de los menores sin comprometer la libertad creativa del artista; García, por su parte, vio en el movimiento una falta de valor político ante una propuesta cultural incómoda.
Si te interesa ver de qué va todo esto, la exposición se encuentra en el Centro Cultural Antonio López, en la avenida Príncipes de España, 4. El centro tiene acceso y aseo, y su conserjería atiende de lunes a viernes de 08:00 a 21:30, mientras que la taquilla funciona los lunes, jueves y viernes de 10:00 a 14:00. Para llegar hay varias opciones: las líneas de autobús 286, 822 y N203, el metro La Rambla de la línea 7, cercanías de RENFE o coche, con aparcamiento en la zona. Es una buena excusa para acercarse y hacerse una idea propia del contenido que tanto ha agitado el debate local.
Fecha de publicación
29 de julio de 2026