
La Mezquita-Catedral de Córdoba ha recuperado una pieza más de su itinerario. El viernes 11 de septiembre el Cabildo reabrió al público la Capilla del Espíritu Santo, que había permanecido cerrada tras el incendio del 8 de agosto de 2025. La intervención se centró en borrar las huellas del humo y el hollín, y devuelve el espacio a su uso habitual dentro del monumento.
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El incendio se declaró aquella noche en la nave de Almanzor, cerca de la calle Magistral González Francés, y el humo negro llegó a verse desde distintos puntos de la ciudad. El fuego quedó controlado en la madrugada del sábado 9 de agosto, y tres capillas resultaron afectadas: la de la Anunciación, con el techo derrumbado, la número 37 y la de San Nicolás de Bari. En la Capilla del Espíritu Santo, situada en el lienzo oriental de la ampliación de Almanzor, el daño principal fue la entrada de humo y la acumulación de hollín, aunque se hizo un butrón para refrescar la zona y evitar daños mayores.
La capilla es una obra del Renacimiento español. La proyectó Hernán Ruiz II en 1569 y la terminó su hijo, Hernán Ruiz III, en 1574; fue fundada en 1568 por los hermanos Francisco, Diego y Juan de Simancas Simancas, todos cordobeses, y también se la conoce como Capilla de los Obispos o Capilla de los Simancas. Dentro destaca una representación del Bautismo de Jesús atribuida a Pablo de Céspedes, humanista y pintor renacentista que fue prebendado de la catedral entre 1577 y 1608. El retablo, concebido a modo de arco de triunfo, incluye en su primer cuerpo ese lienzo y en el segundo a Cristo Crucificado junto a los tres hermanos Simancas; el tondo del ático es obra de principios del siglo XIX de José Saló y Junquet. Los muros laterales conservan lienzos del siglo XVI con San José y la Virgen del Carmen, y la portada de 1569 presenta un arco de medio punto decorado con motivos geométricos, figuras y hermes. La reja se ejecutó siguiendo trazas de Hernán Ruiz II, con el escudo de la familia Simancas en la parte superior.
Los trabajos de restauración combinaron limpieza, consolidación y adecuación de la iluminación. En la fase de emergencia participaron 38 empleados de los equipos de mantenimiento, albañilería y limpieza del monumento, junto a cinco restauradoras y dos arqueólogos. La restauradora Anabel Barrera explicó que el equipo necesitó prácticamente cuatro meses de trabajo para culminar la recuperación, empleando un láser de última generación para retirar el hollín y elementos mecánicos como la goma huiza. Esta primera fase contempló además la restitución de las cubiertas de varios espacios del lienzo oriental, entre ellos el Baptisterio, San Nicolás de Bari, el vestíbulo de la Puerta de San Nicolás, la Anunciación y la propia Capilla del Espíritu Santo.
No era la primera vez que la capilla pasaba por una intervención. Una restauración anterior concluyó el 10 de mayo de 2021, con presencia del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y costó 550.000 euros; en aquel proceso se descubrieron pinturas murales en nichos rectangulares con las imágenes de los profetas Moisés, Isaías y David, atribuidas a César Arbasia. Esa intervención fue reconocida en 2025 con el premio Ricardo López Crespo a la Recuperación del Patrimonio Histórico-Artístico, concedido por la Fundación Caja Rural del Sur.
Fecha de publicación
12 de septiembre de 2026