
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro ha cerrado ya su 49ª edición, que se celebró del 2 al 26 de julio en Almagro, Ciudad Real. Para quien no lo tenga situado, es una de las citas culturales más importantes del verano español y el mayor centro mundial de creación teatral y pensamiento de los siglos XVI y XVII en el mundo hispano, los llamados Siglos de Oro. El corazón del festival es el Corral de Comedias, fundado en 1628 y único corral del Siglo de Oro conservado intacto en Europa, que este año volvió a llenar la Plaza Mayor con teatro clásico.
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La programación teatral fue amplia y se repartió entre varios escenarios. En el propio Corral de Comedias se pudieron ver Laurencia, de la CNTC, y Sueño de una noche de verano, del Teatro Muxicas y la ONCE. El Teatro Adolfo Marsillach acogió El Caballero de Olmedo durante buena parte del mes, mientras que la Casa Palacio de los Villarreal funcionó como escenario alternativo para montajes como El lindo don Diego o La libertad pretendo. Hacia el final del festival, el protagonismo lo tomó El escondido y la tapada, del JCNTC, con pases del 17 al 26 de julio, y El trujamán entre Cervantes y Shakespeare, del Teatro de Dos, los días 23 y 24.
El festival no se quedó solo en el teatro. La Plaza Mayor se convirtió en pista de circo con espectáculos como MUTE, de Orain-Bi, o Dolce Salato, del Circo Carpa Carpa Diem. La música también tuvo su espacio, con la Orquesta CLM Sinfónica interpretando clásicos de ópera y zarzuela, y el cierre lo puso la Orquesta Filarmónica de la Mancha con El amor brujo: Falla on fire el 26 de julio. Para el público más pequeño hubo dos certámenes internacionales, el Barroco Infantil y el Almagro Off, ambos celebrados a mediodía.
Los homenajes fueron otra parte importante de esta edición. El Premio Corral de Comedias 2026 recayó en el actor, payaso y poeta Pepe Viyuela, cuya entrega abrió el festival el 2 de julio. El homenaje central se dedicó a la escenógrafa y figurinista Elisa Sanz, impulsora de la Asociación de Artistas Plásticos Escénicos de España y miembro de la Academia de las Artes Escénicas, con ocho premios Max en su palmarés. Y el Premio Lorenzo Luzuriaga fue para José Carlos Plaza, director de escena y dramaturgo que dirigió el Centro Dramático Nacional entre 1989 y 1994.
Alrededor de las obras hubo una agenda paralela bastante completa: exposiciones en el Museo Nacional de Artes Escénicas, talleres de encaje de bolillos, ludoteca del festival y jornadas académicas sobre teatro clásico. El Museo Nacional de Artes Escénicas, en la calle Gran Maestre, sigue abierto durante todo el verano, así que es una buena excusa para volver a Almagro aunque el festival haya terminado. La edición 49 deja el listón puesto para la próxima, que ya irá por el medio siglo de historia.
Fecha de publicación
23 de julio de 2026