
Hay platos que cuentan historia mejor que cualquier libro, y los duelos y quebrantos son uno de ellos. La Asociación Cultural Gastronómica Duelos y Quebrantos, con sede en Valdepeñas y fundada el 11 de febrero de 2005 bajo la presidencia de María del Mar Marqués Sánchez, ha llevado su especialidad hasta Almagro dentro de la programación 'Saborea el Siglo Oro' de la Diputación de Ciudad Real y del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. La propuesta se centró en recuperar la cocina del Siglo de Oro a través de clases y talleres, y se celebró los días 11 y 25 de julio, de 9:00 a 13:00 h, en el Centro de Tecnificación Gastronómica del Palacio de los Condes de Valdeparaíso, en la calle Bernardas, 2.
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El protagonista absoluto son los duelos y quebrantos, un plato que aparece mencionado en el Quijote de Cervantes, publicado en 1605, y que también citan autores como Lope de Vega y Calderón de la Barca. Durante el taller, los participantes pudieron descubrir su origen y las curiosidades que lo rodean, además de aprender las técnicas tradicionales para prepararlo. La carta no se quedó ahí: también se elaboraron gachas y flores manchegas de sartén, acompañadas de pan de Cruz, tres recetas emblemáticas de la tradición manchega que comparten mesa con los duelos y quebrantos. Las sesiones fueron impartidas por expertos en gastronomía y cultura, entre ellos los socios de la asociación José María Astasio y Pepi López Cabellos.
El escenario tiene su propia historia. El Palacio de los Condes de Valdeparaíso es una casa-palacio barroca construida en el siglo XVIII, que fue residencia de Juan Francisco Ruiz de Gaona y Portocarrero, primer Conde de Valdeparaíso. Hoy pertenece a la Diputación Provincial de Ciudad Real y funciona como sede de las oficinas del Festival de Almagro, además de servir como centro de congresos y exposiciones. Cocinar platos del Siglo de Oro dentro de un palacio barroco es, en sí mismo, parte del atractivo de la propuesta.
La organización fue bastante cerrada: el máximo era de 16 personas por sesión y las plazas se asignaban por riguroso orden de llegada, con la inscripción confirmada solo tras recibir un correo electrónico. Es el tipo de actividad que premia el apunte temprano, más que el registro relajado.
Aunque las fechas ya han pasado, el trabajo de Duelos y Quebrantos deja una puerta abierta para quien quiera seguir tirando del hilo. La asociación lleva desde 2005 rescatando sabores que de otro modo quedarían en el olvido, y su presencia en el Festival de Almagro es una muestra de cómo la gastronomía puede funcionar como complemento cultural. Si te quedaste con ganas de probar los duelos y quebrantos o las flores manchegas de sartén, conviene seguir de cerca lo que hace esta asociación, porque su repertorio va mucho más allá de un fin de semana en Almagro y se adentra en buena parte del recetario histórico de la Mancha.
Fecha de publicación
7 de agosto de 2026