
Hay artistas que se hacen un nombre lejos de casa y que, cuando vuelven, lo hacen con una propuesta que no se parece a nada de lo que se ve habitualmente en las salas locales. Bern Foster es uno de esos casos. El ilustrador chiclanero, nacido en 1986 como Bernardo Bejerano Narváez, ha vuelto a su tierra con 'Sueños del Pacífico', una exposición que ocupa el Museo de Chiclana, en la Plaza Mayor, 7, y que se puede visitar hasta el 20 de septiembre. Se inauguró el 30 de julio, así que queda más de medio mes por delante para acercarse.
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Lo primero que notas al entrar es que no es una muestra convencional. Foster trabaja con una estética retro y vibrante que bebe directamente de la nostalgia: los anuncios de televisión de finales de los ochenta, el cine, la música y toda esa cultura pop que marcó a una generación. Sus referentes no son menores: Hiroshi Nagai, Hajime Sorayama y Drew Struzan. Pero lo que realmente distingue su obra es cómo lo hace. En un momento en el que casi todo el arte digital domina la escena, él se mantiene en lo artesanal, trabajando con pintura acrílica y aerografía. El resultado son piezas de color saturado y composiciones impecables que parecen sacadas de una postal vintage.
Detrás de ese estilo hay una historia curiosa. Bern Foster es ingeniero de profesión y no se dedicó a la ilustración hasta 2015. Desde entonces, su trabajo ha cruzado fronteras: ha colaborado con firmas de moda como Filippa K, Reina Olga Beachwear y Nude Project, ha servido de portada para la revista británica Artists & Illustrators y ha formado parte de campañas de Kylie Jenner y Warner Records. En el acto de inauguración, la delegada municipal de Cultura, Susana Rivas, subrayó precisamente eso: que Foster es uno de los talentos chiclaneros que ha trabajado fuera de nuestras fronteras. Le acompañaron el director del museo, Jesús Romero, y el propio artista.
La exposición no se queda solo en las obras terminadas. Se han incluido bocetos, herramientas de trabajo y otras piezas que dejan ver el proceso creativo, algo que ayuda a entender cómo se llega a ese acabado tan pulido. Es decir, que además de mirar los cuadros, uno puede curiosear cómo se construyen. Y para quien no pueda acercarse en persona, la muestra también se puede ver en la web de la Fundación Vipren, presidida por Miguel González y con dirección de exposiciones de Mariló S. Leal.
Los datos prácticos son sencillos y ayudan a planificar la visita. La entrada es gratuita, así que no hay excusa económica. El museo abre de martes a domingo, de 10:00 a 14:00 h, y los jueves y viernes añade un turno de tarde, de 18:30 a 21:30 h, ideal para quien sale de trabajar y quiere colarse una hora. Para cualquier duda, el museo atiende en el 956 533 414 y en su web, www.museodechiclana.es. Queda tiempo suficiente para verla con calma antes del 20 de septiembre, y para quien disfrute del arte contemporáneo con un guiño a los años ochenta y noventa, es una parada que encaja bien en una tarde tranquila.
Fecha de publicación
4 de septiembre de 2026